La firma apícola de Ramales de la Victoria, vinculada a Mari Carmen Bermúdez, ha sido distinguida en el Concurso Mieles de Cantabria celebrado durante la XVI Feria Nacional Apícola de Torrelavega. Un reconocimiento a una producción que encuentra en las floraciones y los paisajes cántabros sus principales señas de identidad.

La miel también permite conocer un territorio a través de sus sabores. Las floraciones, las condiciones climáticas y el momento de la recolección intervienen en el carácter de cada cosecha, dando lugar a productos que reflejan la diversidad vegetal de su entorno. Esa relación entre naturaleza y producción apícola ha encontrado un nuevo reconocimiento en El Secreto de las Abejas, cuya miel de milflores ha sido premiada como la mejor de Cantabria en su categoría durante la XVI Feria Nacional Apícola, celebrada los días 17 y 18 de octubre en el Mercado Nacional de Ganados de Torrelavega.

Detrás de esta marca, asentada en Ramales de la Victoria, en el Valle del Asón, se encuentra la apicultora Mari Carmen Bermúdez, galardonada en el Concurso Mieles de Cantabria 2026. El certamen, integrado en la programación de la feria conocida como Torrelabeja, distingue las producciones de diferentes categorías, entre ellas las mieles de brezo, bosque, eucalipto y milflores. Estas últimas se caracterizan por proceder del néctar de distintas especies vegetales, una combinación que puede variar entre cosechas y que determina buena parte de sus particularidades aromáticas y gustativas.

El Secreto de las Abejas desarrolla su actividad a partir de colmenas propias, con una producción vinculada a los espacios naturales de Cantabria. La empresa apuesta por la recolección y el envasado propios, sin intermediarios, y practica la trashumancia apícola para aprovechar las distintas floraciones a lo largo del año. Un modelo de trabajo en el que el conocimiento del entorno, el manejo de las colmenas y el respeto por los ciclos naturales adquieren especial importancia.

Organizada por la Asociación Montañesa de Apicultores de Cantabria, la XVI Feria Nacional Apícola reunió a productores, profesionales y empresas del sector, combinando la exposición y venta de productos con actividades divulgativas, talleres de cata y encuentros técnicos. La edición de este año también abordó cuestiones como el cambio climático, las amenazas sanitarias para las colmenas y la necesidad de avanzar en la diversificación de las producciones apícolas.

El reconocimiento llega en una comunidad que cuenta con aproximadamente 566 explotaciones apícolas y cerca de 27.000 colmenas registradas, según los datos del Gobierno de Cantabria difundidos con motivo de la feria. Una actividad cuya importancia trasciende la producción alimentaria por su contribución a la polinización, la biodiversidad y el mantenimiento de la actividad económica en el medio rural.

El premio concedido a El Secreto de las Abejas vuelve a situar la miel cántabra entre los productos que merecen ser apreciados por su procedencia y sus características sensoriales, más allá de su utilización habitual como endulzante. También pone en valor un oficio en el que cada cosecha depende de muchos factores que no siempre pueden controlarse. Detrás de cada producción hay un conocimiento del territorio, una atención constante a las colmenas y una relación con el entorno que resulta fundamental para mantener viva la tradición apícola de Cantabria.