Frente a la bahía de Santander, donde la luz cambia a cada hora y el mar marca su propio compás, Posada del Mar conserva el pulso de casi seis décadas dedicadas a la cocina marinera. En esta casa emblemática de Castelar, la llegada de Francisco Helguera “Chisco” ha supuesto un soplo de aire renovador que respeta su esencia: una mirada honesta al Cantábrico, al producto cercano y a esos sabores que forman parte del imaginario culinario de Puertochico.

La cocina se expresa con claridad, dejando que hablen el género y la sensibilidad del chef. Pescados salvajes que siguen el ritmo de la temporada, mariscos que cuentan la historia de la lonja y bocados que tienen algo de memoria y algo de presente. Todo ello en un espacio que mira al mar con serenidad, incluida su terraza cubierta, capaz de convertir incluso los días más cambiantes de Santander en un escenario amable para la gastronomía.

En Puertochico, frente a la bahía de Santander, Posada del Mar reafirma su condición de clásico contemporáneo: una casa de sabor nítido, sala con pulso y un producto que marca el ritmo de la cocina. Con casi seis décadas de historia, ha sabido renovarse sin romper el vínculo con su alma marinera, manteniendo una identidad reconocible y fiel al Cantábrico.

Su terraza cubierta, climatizada durante todo el año, amplía la experiencia y permite disfrutar de la gastronomía cántabra con el mar como telón de fondo, incluso en los días más cambiantes de Santander.

Posada del Mar Santander - Salón
Posada del Mar Santander - Interior

En esta nueva etapa, la cocina lleva la firma del chef Francisco Helguera “Chisco”, quien ha aportado un renovado impulso a la propuesta sin perder de vista la memoria del recetario cántabro ni el respeto absoluto por el producto local. Su trabajo se apoya en ingredientes de cercanía y sabores reconocibles: pescados salvajes que varían con la temporada —rodaballo, lubina o san martín— tratados con sencillez y técnica, y mariscos que expresan lo mejor de la lonja. Esa claridad en el plato es, al final, la que sostiene la personalidad de la casa.

La carta mira al puerto con convicción y sentido de lugar: gilda de bonito macerado al estilo japo con huevas de tobiko; vieiras a la parrilla con crema de remolacha, tomatitos especiados y esferificaciones de AOVE; o lubina a la media sal con vinagreta de tomate al aceite de tomillo, puré de calabaza y boniato. Las verduras de temporada encuentran su espacio en platos como la cebolleta tierna a baja temperatura con romescu y polvo de queso Idiazabal, antes de dar paso a la carne —lingote de cordero lechal lacado en su jugo y espuma de patata o steak tartar de vaca madurada con sus tostas— y a elaboraciones marineras como la merluza asada con holandesa de eneldo sobre espinacas guisadas y patata revolcona.

Posada del Mar Santander - Gilda de bonitomacerada al estilo japo con huevas de bonito
Posada del Mar Santander - Cebolleta tierna a baja temperatura, romesco y polvo de queso Idiazabal
Posada del Mar Santander - Vieiras a la parrilla con crema de remolacha, tomateros especiados y esferificaciones de AOVE
Posada del Mar Santander - Lingote de cordero lechal lacado en su jugo y espuma de patata
⁠Steak tartare de vaca madurada y sus tostas del restaurante Posada del Mar en Santander
Posada del Mar Santander Cantabria - Rape negro

Técnica limpia, sabores bien definidos y acabados precisos sostienen una propuesta que pone el acento en la textura y el punto, coherente con una cocina de producto y tradición leída desde una sensibilidad actual.

Posada del Mar Santander - Brevas sobre crema inglesa cítríca, fresas, arándanos y helado de mango
⁠Tarta de queso horneada con coulis de frutos del bosque y fresas del restaurante Posada del Mar en Santander

Los postres mantienen el nivel y cierran en alto; son algunos ejemplos las brevas sobre crema inglesa cítrica, acompañadas de fresas, arándanos y helado de mango, o la tarta de queso horneada con coulis de frutos del bosque y fresas.

La carta de vinos equilibra tradición y actualidad a través de referencias bien escogidas, pensadas para acompañar con criterio tanto los platos marineros como el resto de propuestas del menú, reforzando el conjunto sin eclipsar el protagonismo del producto.

La sala se mueve con oficio —mención especial al maître Javier Undabarrena, Premio “Trabajador de Hostelería” de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria (AEHC)cuya experiencia y criterio contribuyen a un servicio fluido, cordial y preciso, capaz de leer cada mesa con naturalidad. Ritmo ágil en horas de bullicio y cercanía en el trato: el tándem cocina–sala sostiene la experiencia con solvencia. Esa combinación refuerza la sensación de estar en una casa histórica que avanza con paso seguro hacia el futuro.

Recomendado por las Guías Macarfi y Repsol, es una apuesta segura en plena calle Castelar, gracias a su mezcla de tradición y creatividad, y señalado de forma recurrente en el boca a boca como uno de los imprescindibles de Santander.

En conjunto, Posada del Mar se confirma como una de las direcciones más fiables de Santander para quien busca cocina marinera de raíces profundas: producto del Cantábrico tratado con respeto, sabores reconocibles y una mirada directa a la bahía. La mano de Francisco Helguera “Chisco afina la propuesta con criterio y coherencia, mientras que la sala —con Javier Undabarrena al frente— sostiene la experiencia con un servicio preciso y cercano.

El resultado es una casa que justifica la fidelidad de su clientela local y que sigue siendo clave para entender la identidad gastronómica costera de la ciudad.

FECHA VISITA: 30.05.2025 – 18.09.2025 – 01.10.2025 – 12.12.2025

🗺️ Castelar, 19
39004 Santander, Cantabria
☎️ 942 213 023
🌐 www.laposadadelmar.es
📸 @posadadelmar_santander

POSADA DEL MAR

Puertochico. Santander, Cantabria