La casa de Andrea y Mayra, en la calle San José, invita a recorrer su cocina italiana entre una carbonara que permanece entre los favoritos, dos propuestas de pasta rellena y el cannolo siciliano que firma la pastelera.
Hay platos que empiezan a apetecer antes de abrir la carta. Se recuerdan al pensar en un restaurante y acaban formando parte de las razones para regresar. En Nenét Bistrot, en Santander, la carbonara ocupa ese lugar. Pero sentarse de nuevo en sus mesas también permite escuchar otras propuestas y hacerles sitio junto a las preferencias de siempre.
Ese equilibrio entre lo conocido y lo que queda por probar explica buena parte del atractivo de esta pequeña casa de la calle San José. La carta reúne recetas italianas de distintos registros y deja una puerta abierta con el primo del día. Preguntar qué propone la cocina resulta tan útil como repasar lo escrito.
Al frente están Andrea y Mayra: él se ocupa de la cocina; ella, de la pastelería. Se conocieron en Roma y trabajaron juntos en distintas cocinas de Italia antes de traer su proyecto a Cantabria. En un comedor de pocas mesas, ambos mantienen una relación directa con los comensales. Sus explicaciones ayudan a conocer los platos y a decidir cómo organizar la comida.
El peperone Nenét y la burrata Nenét abren el recorrido. Son los entrantes que preceden a una mesa en la que la pasta adquiere protagonismo mediante tres preparaciones: carbonara, ravioli del plin con setas y salchichas y ravioli rellenos de mortadela con mantequilla y salvia.
La carbonara, que la carta presenta con la receta de Tradizioni Italiane, sigue siendo uno de los clásicos de la casa. Para quienes frecuentan Nenét, funciona como un punto de referencia: un plato al que apetece volver y alrededor del cual se pueden elegir otras elaboraciones. Su presencia permite enlazar las comidas anteriores con lo que propone ahora la cocina.
Los ravioli del plin con setas y salchichas introducen la primera de las dos pastas rellenas. La combinación reúne las setas y el componente cárnico en una preparación que da otro sentido al protagonismo de la pasta: junto a su forma y su relleno, importa el acompañamiento con el que llega a la mesa.
Los ravioli rellenos de mortadela con mantequilla y salvia ofrecen una asociación diferente. La mortadela se incorpora al relleno y el acompañamiento se resuelve con mantequilla y el aroma de la salvia. Una combinación breve que permite fijarse en cómo se relacionan esos ingredientes y que añade otro motivo para explorar las propuestas de Andrea.
El recorrido termina con el cannolo siciliano de Mayra. Su presencia lleva la comida hasta la repostería italiana y da continuidad al trabajo compartido que define Nenét. La pastelería merece tenerse en cuenta desde el momento de pedir, reservando espacio para ese último plato.
Las visitas sucesivas han ido sumando también conversaciones y una cercanía que, con los años, se ha convertido en amistad. Ese vínculo acompaña el regreso a una mesa donde la cocina sigue despertando interés. La carbonara conserva su sitio en la memoria; los ravioli aportan nuevas razones para volver.
FECHA VISITA: 04.10.2026
🗺️ San José, 9
39003 Santander, Cantabria
☎️ 942 69 33 90
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📸 @nenet_bistrot
