El local que durante años ocupó el Mesón Salamanca, en el centro de Santander, vuelve a tener actividad hostelera con la apertura de La39. El nuevo proyecto comienza su recorrido como cervecería con cinco grifos, referencias nacionales e internacionales y una carta que combina productos cántabros con sabores del sur. Su siguiente etapa será la puesta en marcha de una fábrica propia, prevista para el verano de 2027 si se cumplen los plazos actuales.
Detrás de La39 se encuentra Sebastián Blanco, químico de formación y maestro cervecero con una trayectoria iniciada en 2012. El objetivo es integrar en un mismo espacio la elaboración y el servicio, de manera que las cervezas producidas en el establecimiento puedan consumirse directamente desde los tanques de maduración.
La cervecería tiene su acceso principal en el número 9 de la calle Valliciergo, mientras que la parte del local destinada a la futura fábrica permanecerá inicialmente cerrada. El inmueble cuenta también con fachada hacia la calle Santa Lucía, donde se conservará el cartel del antiguo Mesón Salamanca como homenaje a un establecimiento vinculado durante años a la hostelería santanderina.
Cinco grifos y una selección de cervezas nacionales e internacionales
Mientras avanza el desarrollo de la fábrica, la propuesta cervecera de La39 se articula alrededor de cinco grifos y una selección de referencias nacionales e internacionales en lata y botella.
Dos de los grifos estarán reservados para 942 e IPA 4, elaboradas por la cervecera cántabra Dougall’s. Un tercero acogerá una cerveza de proximidad que irá rotando a lo largo del año, permitiendo descubrir diferentes productores, estilos y elaboraciones vinculadas a Cantabria.
La oferta de barril se completará con Stella Artois y Mahou 0,0 Tostada, ampliando el abanico hacia perfiles más clásicos y alternativas sin alcohol. Las cervezas envasadas permitirán extender el recorrido por distintas escuelas cerveceras mientras La39 prepara sus primeras producciones propias.
Cervezas estacionales vinculadas a Cantabria
La futura fábrica constituye el eje alrededor del que se construye el proyecto a medio plazo. La intención es elaborar cervezas diferentes según la época del año y acercar al consumidor estilos procedentes de distintas tradiciones cerveceras internacionales, adaptados a una producción realizada íntegramente en el establecimiento.
Cada cerveza creada por La39 estará vinculada a un barrio o municipio de Cantabria e identificada a través de su código postal. El estilo elegido, el nombre y la imagen de cada referencia buscarán establecer una relación con el lugar al que rinda homenaje.
La producción estacional permitirá modificar recetas, ingredientes y perfiles conforme avance el calendario, además de introducir estilos menos habituales. Cuando la fábrica entre en funcionamiento, las cervezas podrán servirse directamente desde los tanques de maduración, acercando al consumidor una parte del proceso que normalmente permanece fuera de la vista.
Cantabria y el sur alrededor de la cerveza
La propuesta gastronómica está concebida para acompañar la cerveza y permitir tanto un picoteo informal como una comida más completa. La carta será deliberadamente contenida y combinará productos cántabros con especialidades vinculadas a Andalucía y Extremadura.
Cantabria estará representada por las conservas de Santoña y los quesos pasiegos. El contrapunto meridional llegará a través de montaditos populares en Sevilla, como el serranito, el piripi o la pringá, preparados con panes de estilo mollete antequerano elaborados por G-Torre.
La presencia del sur continuará en los aliños, los chicharrones fritos y los chicharrones al estilo de Cádiz. La selección se completará con chacinas procedentes de Monesterio, en Badajoz, entre ellas jamón, caña de lomo y chorizo de cerdo ibérico.
La comida no se plantea únicamente como un acompañamiento secundario. Conservas, quesos, montaditos, aliños y chacinas permitirán buscar diferentes combinaciones con las cervezas y ampliar la experiencia más allá de una primera consumición.
La trayectoria cervecera de Sebastián Blanco
La relación de Sebastián Blanco con la cerveza artesanal comenzó en 2012, cuando se incorporó al proyecto sevillano Desiderata. La marca dio sus primeros pasos siguiendo el modelo de cerveza nómada, elaborando en instalaciones de terceros antes de disponer de una fábrica propia.
A finales de 2014 comenzó la producción en Beer & Dreams, en Mairena del Aljarafe, donde Blanco ejerció como maestro cervecero y responsable de calidad. Desde aquellas instalaciones, Desiderata amplió su distribución por España y llegó también a distintos mercados internacionales. La fábrica elaboró además referencias para terceros, entre ellas La Rancia y Burro Canalla Vintage.
La producción cesó en junio de 2020, en un contexto marcado por el impacto de la pandemia sobre el sector hostelero. Durante los dos años siguientes, Blanco desarrolló una consultoría especializada en la puesta en marcha de pequeñas fábricas, la formulación de recetas y la implantación de protocolos de producción y calidad alimentaria.
En esa etapa participó en proyectos como Cervezas 2Caras, en Fernán Núñez; Cervezas Tablada, en Sevilla, y Azalea Beers, una marca creada junto a varios socios.
En agosto de 2022 se trasladó a Cantabria para asumir la dirección de producción y calidad de Cervezas El Camino. Durante los tres años siguientes trabajó en el desarrollo de nuevas recetas, la evolución de algunas de las referencias existentes y la extensión de la marca dentro del canal hostelero cántabro.
En ese periodo, cervezas como Mítica, Aviator, Obregón y Poción de Brujas obtuvieron diferentes reconocimientos en certámenes nacionales e internacionales. Entre ellos figura la distinción concedida en 2023 a El Camino Mítica por el International Taste Institute.
Tras finalizar aquella etapa profesional, Blanco comenzó a preparar junto a su pareja un proyecto propio que reuniera elaboración, servicio y divulgación cervecera. Así nace La39, planteada desde el principio en dos fases: primero como cervecería y, posteriormente, como fábrica integrada en el propio establecimiento.
La instalación de los tanques completará en 2027 una propuesta que pretende hacer visible el trabajo que habitualmente permanece detrás de las puertas de una fábrica. Hasta entonces, La39 inicia su recorrido desde la barra, la selección de cervezas y una cocina que conecta Cantabria con el sur.
La39
🗺️ Villaciergo, 9
39003 Santander, Cantabria
📸 @la39_santander
