Frente a la playa de La Maruca, Las Olas lleva desde 1986 defendiendo una cocina estrechamente vinculada al mar y a la tradición hostelera de Santander. Un restaurante familiar donde los arroces, los pescados y los mariscos sostienen una propuesta con identidad propia, alejada de tendencias pasajeras y concebida para disfrutar alrededor de la mesa.
Fundado por Felipe Bada, el establecimiento se encuentra actualmente en manos de sus hijos Miguel y Jonatan Bada, responsables de dar continuidad a un negocio que ha cumplido cuatro décadas. Miguel dirige el día a día de la casa, mientras que Aissa Elasly está al frente de la cocina y Ela Ceban coordina el trabajo de la sala.
La ubicación forma parte importante de su personalidad. A escasos metros de la playa, Las Olas dispone de amplios comedores, aparcamiento propio y una terraza superior con vistas al Cantábrico. Un espacio informal y de marcado carácter familiar, preparado tanto para comidas alrededor de una mesa como para reuniones y celebraciones de mayor tamaño.
La propuesta responde a una cocina marinera tradicional, construida alrededor del producto, los fondos y elaboraciones bien conocidas. No pretende transformar el recetario, sino trabajar pescados, mariscos, arroces y guisos desde una orientación directa, manteniendo reconocible aquello que llega al plato.
La carta es extensa y deja claro desde el principio cuál es el territorio gastronómico de la casa. Entre los entrantes conviven las rabas, el pudin de cabracho, las anchoas de Santoña, los chipirones, las zamburiñas, las almejas a la marinera o a la sartén, gambas y langostinos, junto a ensaladas de ventresca, bacalao o marisco y otros platos propios de una oferta clásica de costa.
Los arroces constituyen uno de los principales argumentos de Las Olas y ocupan un apartado especialmente amplio. Se preparan para un mínimo de dos personas y recorren propuestas con cachón, almejas, bacalao, bogavante o verduras, junto al arroz del señoret, combinaciones con rape y marisco o diferentes versiones melosas y caldosas.
La paella de marisco resume bien ese planteamiento. Un arroz de corte tradicional en el que el sabor del fondo sostiene el conjunto y el producto marino marca el perfil de una elaboración pensada, como buena parte de la carta, para compartir.
La vertiente marinera continúa con una selección igualmente amplia de pescados, que puede incluir lubina, rodaballo, jargo, San Martín, lenguado, cabracho, besugo, rape, dorada, breca o mero, además de distintas preparaciones de merluza y bacalao. En temporada, el bonito del Cantábrico aparece también en la carta, tanto encebollado como en forma de ventresca.
El marisco completa ese protagonismo del Cantábrico. Cigalas, maseras, nécoras y bogavantes se suman a diferentes mariscadas, mientras que el vivero propio permite mantener una oferta de marisco vivo. Una orientación que encaja con la trayectoria de un restaurante en el que el producto marino ha sido históricamente una de sus principales señas de identidad.
Dentro de las elaboraciones más sencillas se entiende especialmente bien la cocina de la casa. Las gambas a la plancha se apoyan en el producto y en una preparación sin distracciones, mientras que los chipirones a la plancha mantienen esa misma línea, con la cocción como elemento fundamental y sin necesidad de añadir complejidad al plato.
La carta deja también espacio para una pequeña representación de platos de cuchara, con sopa de pescado y marisco, alubias con almejas, alubias con cachón o garbanzos marinera. Las carnes, aunque ocupan un papel secundario frente al protagonismo del mar, amplían las posibilidades con chuletón, solomillo, entrecot o elaboraciones como el rabo de toro.
Los postres mantienen el tono tradicional y una oferta amplia de preparaciones caseras. Tartas, leche frita, tiramisú, flanes, cuajada o arroz con leche conviven con diferentes helados elaborados en la casa.
La tarta de queso apuesta por la cremosidad y un perfil lácteo reconocible, mientras que el helado de galleta Lotus lleva el final hacia un registro más goloso, marcado por las características notas caramelizadas y especiadas de la galleta.
Las Olas mantiene, cuatro décadas después de su apertura, una propuesta estrechamente ligada a La Maruca y al recetario marinero. Arroces para compartir, pescados y mariscos, elaboraciones tradicionales y una carta suficientemente amplia para públicos diversos definen una casa familiar que encuentra buena parte de su personalidad en la continuidad y en su ubicación frente al Cantábrico.
FECHA VISITA: 25.02.2023 – 06.04.2023 – 24.03.2024 – 08.12.2024 – 09.02.2025 – 26.07.2026
🗺️ Vital Alsar, 31.
39012 Monte. Santander, Cantabria
☎️ 942 34 20 27
🌐 www.barrestaurantelasolas.com
📸 @lasolassantander
