Hablar de cocidos y queso picón en Santander lleva enseguida a Bodega Fuente Dé. En la calle Peña Herbosa, esta casa forma parte de la memoria gastronómica de la ciudad, con una cocina que mantiene sus especialidades y unas raíces lebaniegas presentes tanto en el nombre como en la mesa. Un lugar para compartir un aperitivo, comer de cuchara o disfrutar de las raciones tradicionales de una bodega de carácter popular.
Su historia está ligada a Pali y su familia, a décadas de trabajo y a una clientela que ha incorporado el establecimiento a sus costumbres. La barra y las mesas reúnen esas distintas maneras de disfrutar de Fuente Dé: desde quien se acerca a tomar una tapa de queso hasta quien reserva para comer el cocido. Esa convivencia entre aperitivo y casa de comidas explica buena parte de su vinculación con la vida cotidiana de Santander.
La carta se apoya en los quesos, los embutidos y la cocina casera, con guisos, carnes y una selección breve de pescados. La posibilidad de pedir medias raciones de quesos y embutidos facilita compartir varios productos o ajustar los entrantes antes de los platos más contundentes.
El queso picón es uno de los clásicos inseparables de la casa. Cremoso, intenso y con su característico punto picante, se disfruta acompañado de pan y tiene presencia propia tanto en el aperitivo como al comienzo de una comida. Aunque la carta ofrece otras variedades y una tabla de quesos, el picón sigue siendo una de las señas más reconocibles de Fuente Dé.
La cecina de León y la morcilla completan ese recorrido por las raciones de la bodega. La cecina comparte apartado con jamones y embutidos, mientras que la morcilla se suma a una oferta de platos calientes que permite organizar una comida para compartir. Son preparaciones que encajan con la sencillez y el carácter sustancioso de la propuesta.
Los cocidos lebaniego y montañés marcan el ritmo de la semana. El lebaniego se sirve los lunes, miércoles y sábados; el montañés, los martes, jueves y viernes. Una alternancia que conviene tener presente al reservar si se busca alguno de ellos en particular.
El cocido lebaniego se sirve en dos tiempos: primero la sopa y después los garbanzos y las carnes. El caldo abre paso a la parte más contundente de una comida que, por su abundancia, tiene entidad propia. Es uno de los platos que mejor expresan las raíces de la bodega y explican su fama entre quienes buscan cocina de cuchara en Santander. También se pueden pedir por separado la sopa de cocido y los garbanzos con compango.
El cocido montañés reúne alubias blancas, berza y compango en un guiso contundente, ligado al recetario tradicional cántabro. Las verduras, la legumbre y las carnes comparten protagonismo en este plato de cuchara, que encuentra en Fuente Dé una de sus direcciones habituales en Santander.
Los guisos amplían las posibilidades con callos, albóndigas, carrilleras o rabo de toro. Entre las carnes destaca el lomo de Potes, otra referencia a la cocina lebaniega, junto a opciones como la chuleta de vaca y las chuletillas de lechazo. El apartado de pescados reúne preparaciones igualmente tradicionales, entre ellas el bacalao con tomate o encebollado y el cachón en su tinta.
La tarta de chocolate pone el cierre dulce a la mesa. Comparte carta con otras propuestas conocidas, como la tarta de queso, el arroz con leche o la quesada de El Macho, que mantienen la orientación tradicional de la cocina.
La relación calidad-precio completa el atractivo de Fuente Dé. Cocina casera, raciones abundantes y precios ajustados permiten disfrutar de sus platos sin esperar a una ocasión especial. Esa manera de dar de comer, unida a sus especialidades de siempre y a su carácter familiar, explica el lugar que ocupa la bodega en la memoria gastronómica de Santander y en las costumbres de su clientela.
FECHA DE VISITA: 15.12.2022 – 06.12.2023 – 02.11.2024 – 12.10.2026
🗺️ Peña Herbosa, 5
39003 Santander, Cantabria
☎️ 942 21 30 58
🌐 www.bodegafuentede.com
