La celebración, declarada de Interés Turístico Nacional, volverá a reunir en Liébana las tradicionales alquitaras, la gastronomía local y el folclore. El exfutbolista Álvaro González Soberón será el Orujero Mayor de esta edición.

Potes acogerá los días 13, 14 y 15 de noviembre de 2026 una nueva edición de la Fiesta del Orujo, una de las celebraciones gastronómicas más representativas de Liébana. La cita tendrá lugar un fin de semana más tarde que el año pasado, conforme a la distribución del calendario de noviembre, y mantendrá sus tres jornadas dedicadas a la destilación tradicional, las degustaciones y las manifestaciones de la cultura popular. Una convocatoria que cada otoño reúne a vecinos y visitantes alrededor de un producto estrechamente ligado a la historia de la comarca.

El orujo de Liébana nace del aprovechamiento de los restos de la uva después de elaborar el vino. Las pieles y pepitas conservan todavía componentes que, mediante fermentación y destilación, permiten obtener un aguardiente de larga tradición en estos valles. Las alquitaras de cobre, que durante la fiesta vuelven a funcionar ante el público, muestran una técnica transmitida entre generaciones. La celebración comenzó en 1984, aunque quedó interrumpida entre 1985 y 1993 por las restricciones a la destilación artesanal. En 1994 pudo recuperarse gracias a una autorización especial que permitió retomar las demostraciones públicas. Desde 2012 cuenta con el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Esta edición tendrá como Orujero Mayor a Álvaro González Soberón, exfutbolista natural de Potes, con una extensa trayectoria en equipos españoles y extranjeros. Será el encargado de pronunciar el pregón y participar en el encendido de las alquitaras junto a los productores y la Cofradía del Aguardiente de Orujo y Vino de Liébana. Entre los actos destacados figurará también la entrega de la Alquitara de Oro, el galardón que reconoce al mejor orujo del año y distingue el trabajo de las destilerías lebaniegas, responsables de mantener la elaboración de este aguardiente como parte de la actividad productiva de la comarca.

La fiesta ofrece, además, una buena ocasión para acercarse a la cocina tradicional de Liébana, donde el cocido lebaniego, el borono con manzana o el queso picón comparten protagonismo con otros productos de una despensa marcada por la montaña y sus formas de vida. Las degustaciones, la música y las exhibiciones de destilación permiten conocer de cerca una costumbre que ha encontrado en esta celebración una manera de seguir presente. Durante tres días, el orujo volverá a reunir en Potes a quienes lo elaboran y a quienes se acercan a descubrirlo, recordando que detrás de cada alquitara hay una historia de viñedos, bodegas y familias que merece seguir contándose.