El término tanuki (タヌキ) se refiere al perro mapache, una especie japonesa de mapache. En el folclore japonés, el tanuki es considerado un yōkai, un espíritu del bosque con atributos desproporcionados y poderes mágicos.
Popularizado por los cuentos budistas, el Tanuki se ha arraigado profundamente en el folclore japonés a lo largo de los siglos. Esta traviesa criatura, bromista por naturaleza, es especialmente torpe y cabeza hueca, y no duda en cambiar de forma para gastar bromas a los humanos.
Según la leyenda y la región, este yōkai puede ser benévolo u hostil. En algunos relatos, puede incluso llegar a matar para conseguir lo que quiere. Hoy, sin embargo, ya no se le considera peligroso, sino más bien un bromista y mentirosillo.
En una esquina tranquila de Valdenoja, entre el barrio de Cueto y el pulso de Santander, Tanuki se ha ido consolidando como un pequeño rincón de Japón, alejado del ruido y de las prisas. Un restaurante de tamaño contenido y ambiente cuidado, donde cada detalle está pensado para que el comensal se sienta cómodo y disfrute con calma. Esa serenidad residencial, lejos del centro, forma parte de su identidad y explica en buena medida su personalidad.
Al frente del proyecto, María aporta cercanía, profesionalidad y un trato natural que marca el ritmo de la sala, mientras que en cocina Radu defiende con convicción una cocina japonesa auténtica, trabajada desde el respeto a la técnica y al producto. Un tándem bien afinado que ha permitido a Tanuki ganarse un lugar propio dentro del mapa japonés de Santander: un restaurante pequeño en tamaño, pero firme y coherente en su manera de entender el oficio.
La carta es breve, ajustada y honesta. Desde el edamame con salsa kimchi —un entrante sencillo que gana carácter gracias a un picante suave y a la profundidad del aliño— y las gyozas caseras, marcadas a la perfección, hasta los yakisoba salteados en su punto, con fideos firmes, verduras bien equilibradas y el toque final de katsuobushi que realza el sabor directo y bien trabajado. No falta el clásico katsu curry de cerdo, uno de los platos más populares de Japón, servido con rebozado crujiente, carne jugosa y un curry denso, especiado y reconfortante.
El katsu curry, originario de la India británica y adaptado al gusto japonés, es uno de los ejemplos más claros de fusión cultural en la cocina nipona. La combinación del curry japonés —más suave, dulce y denso que el indio— con la tradición occidental del rebozado (tonkatsu) dio lugar a un plato tan sencillo como reconfortante: arroz blanco, filete de cerdo empanado y frito, y una salsa de curry espesa que lo envuelve todo con su aroma especiado.
Este plato se ha convertido en emblema de la gastronomía japonesa cotidiana: reconfortante, abundante y presente tanto en restaurantes especializados como en los hogares. Su popularidad es tal que hoy se considera parte esencial de la identidad culinaria de Japón, representando esa capacidad única de integrar influencias extranjeras y convertirlas en tradición propia.
La carta sigue articulándose a partir de guiños claros a la tradición japonesa, con elaboraciones reconocibles y bien ejecutadas que construyen una mesa sin solemnidad: okonomiyaki esponjoso con panceta y shiitake, yakisoba o yakimeshi, entre otros. Una propuesta que pone el acento en el sabor, el equilibrio y el disfrute directo, con el umami como hilo conductor.
En el apartado de ramen sobresale el Tantanmen, una elaboración que se aparta del clásico trinomio shōyu–shio–miso para adentrarse en registros más profundos y envolventes. Su tare, elaborado a partir de pasta de sésamo o goma dare (ごまだれ), aporta una textura untuosa y un perfil aromático definido. Se trata de una reinterpretación japonesa del dandanmian, plato originario de la provincia china de Sichuan, adaptado al paladar nipón sin perder identidad ni carácter.
La presencia del rāyu, aceite picante esencial en su construcción, permite modular la intensidad según el gusto del comensal y aporta profundidad al conjunto. En la versión de Tanuki, el resultado es un bol preciso y reconfortante, con cerdo picante bien integrado, fideos firmes y el acompañamiento medido de espinacas, alga nori, brotes de soja, huevo y miso, todo ensamblado en un caldo profundo, persistente y bien calibrado, donde cada elemento encuentra su lugar.
El capítulo dulce mantiene esa misma línea reconocible y honesta. La carta de postres se mueve entre referencias japonesas y guiños más universales, con propuestas como el mochi de té verde, las cremas de yuzu o fresa, la tarta de té verde o los helados —de matcha, judía roja o sésamo—, pensados para cerrar la cena con ligereza y equilibrio. No faltan concesiones al recetario más clásico, como el tiramisú, en un final dulce que acompaña sin imponerse y refuerza esa idea de regularidad y disfrute que define a Tanuki.
En sala, María aporta cercanía, conocimiento y una manera natural de entender la hospitalidad. Explica las elaboraciones, orienta cuando hace falta y mantiene una atención pendiente de los detalles sin resultar invasiva. El ambiente invita a disfrutar de la comida con calma, en esa familiaridad que se establece cuando quienes están al frente de un restaurante también participan directamente en la experiencia del comensal.
Tanuki encuentra su personalidad en una forma de entender la cocina japonesa que concede protagonismo a la técnica, al producto y, sobre todo, al sabor. No necesita recurrir a fusiones innecesarias ni a presentaciones llamativas para despertar el interés. Su atractivo reside en el cuidado de las elaboraciones, en el equilibrio de los ingredientes y en la capacidad de hacer apetecibles recetas que forman parte del recetario cotidiano japonés.
Un restaurante al que apetece volver, tanto por lo que llega a la mesa como por la manera de recibir. Tanuki demuestra que una cocina bien trabajada, acompañada de una hospitalidad cercana y una identidad reconocible, puede convertir un pequeño establecimiento de barrio en una dirección que merece la pena tener presente.
FECHA VISITA: 29.06.2024 – 02.08.2024 – 30.08.2024 – 18.10.2024 – 27.12.2024 – 24.01.2025 – 14.03.2025 – 30.05.2025 – 24.08.2025 – 02.11.2025 – 30.12.2025 – 23.10.2026
🗺️ Avenida Doctor Diego Madrazo, 3
39012 Santander, Cantabria
📱 610 99 91 96
📸 @tanukirestaurantjapones
