Piélagos cuenta desde ahora con su primera asociación gastronómica, Piélagos Gourmet, creada para impulsar el producto local, el consumo de km 0 y la cultura gastronómica en Cantabria.
Impulsada por una treintena de productores, cocineros, hosteleros y aficionados —principalmente del propio municipio, aunque también de otros puntos de la región—, la iniciativa aspira a alcanzar el centenar de socios antes de que finalice el año. Más allá del crecimiento, el proyecto plantea una idea de fondo: conectar de forma real al productor con la cocina y al consumidor con el territorio.
Producto, conocimiento y cultura gastronómica
La asociación articula su actividad en torno a tres pilares claros: producto, divulgación y experiencia. En ese contexto, se ha diseñado una programación estable que incluye catas y maridajes mensuales en su sede de Mortera, así como cursos y encuentros orientados tanto al sector hostelero como al público general.
Algunas de las primeras acciones ya apuntan esa dirección. La degustación de un queso de gran formato —en torno a 40 kilos— compartido con vecinos del municipio marcó una línea de trabajo que busca reforzar el vínculo entre producto de proximidad y comunidad, situando la gastronomía como elemento de identidad y cohesión.
Cuatro ferias anuales para activar el territorio
Uno de los ejes principales del proyecto será la organización de cuatro ferias gastronómicas a lo largo del año, concebidas como espacios de encuentro entre productores locales, hostelería y consumidor final.
La primera cita tuvo lugar el pasado 5 de mayo en el Casino de Santander, con una feria centrada en el queso de Cantabria y vinos de distintas zonas de España. El evento permitió dar visibilidad a quesos curados durante el invierno en la región, acompañados de una selección de vinos, en un formato abierto tanto al público como a profesionales.
El calendario continuará el 29 de agosto en Mortera, coincidiendo con la festividad de San Ramón Nonato, con una feria de venta directa en la que participarán productores junto a una oferta ampliada con producto de temporada.
La tercera convocatoria, prevista para finales de octubre, introducirá un enfoque más gastronómico: los propios asociados deberán presentar un pincho elaborado a partir de producto cántabro, maridado con un vino de su elección. Una fórmula que incorpora técnica, interpretación y lectura culinaria de la materia prima.
El programa anual se completará con una cuarta feria en Navidad, aún por definir, pero que mantendrá esa combinación de producto, degustación y dinamización del sector.
Una iniciativa que mira al producto desde el territorio
El nacimiento de Piélagos Gourmet se inscribe en una tendencia cada vez más visible en Cantabria: la necesidad de ordenar el potencial gastronómico desde lo local, dando protagonismo al productor, a la despensa cántabra y a su aplicación en cocina. Un movimiento que se alinea con otras iniciativas recientes en la región que buscan reforzar el vínculo entre territorio y gastronomía.
En un entorno con una base productiva reconocible —lácteos, huerta y elaboraciones tradicionales—, iniciativas como esta tratan de generar estructura y continuidad, más allá de acciones puntuales.
El reto, como ocurre en muchos proyectos de este tipo, estará en sostener en el tiempo una conexión real entre productores, hostelería y consumidor, evitando que la actividad se limite a un calendario de eventos.
Porque, en esencia, la gastronomía no se construye solo en la mesa, sino en todo lo que sucede antes de llegar a ella.
