La Cofradía de los Cocidos de Cantabria celebró este sábado, 1 de noviembre de 2025, en Torrelavega su V Gran Capítulo, una jornada dedicada a reivindicar uno de los grandes emblemas de la cocina regional: el cocido.
El encuentro reunió a cofrades y representantes de distintas hermandades gastronómicas de todo el país en un ambiente de camaradería y defensa del patrimonio culinario tradicional. Durante el acto se llevó a cabo la investidura de nuevos cofrades, entre ellos figuras del ámbito cultural y gastronómico, y la jornada culminó con una comida de hermandad donde el cocido volvió a ser protagonista absoluto.
Más allá del protocolo y los reconocimientos, este evento reafirma el compromiso de la Cofradía con la preservación de las recetas tradicionales y la promoción del producto local, dos pilares sobre los que se sostiene buena parte de la identidad gastronómica de Cantabria.
Cocidos de Cantabria
La Cofradía de los Cocidos, creada en 2020 en Torrelavega, tiene su origen en el Grupo Gastronómico-Cultural Los Compangos, que cada jueves visitaba distintos restaurantes para disfrutar de un menú clásico compuesto por rabas de calamar, cocido y leche frita.
Desde su fundación, la Cofradía trabaja para promocionar y recuperar la enorme variedad de cocidos existentes en Cantabria, algunos de ellos ya desaparecidos. Se calcula que en la región hay más de 20 tipos y hasta 30 versiones distintas de cocidos, con un denominador común: la combinación de carne, legumbre y verdura como base de una cocina de aprovechamiento, sabrosa y generosa.
Entre los más populares destacan el cocido montañés y el cocido lebaniego, aunque existen otros menos conocidos y de gran valor etnográfico, como las habas a la montañesa, el cocido de arvejas de Campoo, el cocido pasiego, la puchera montañesa, el cocido de respigos o las diversas ollas podridas que se preparan en distintas zonas de la región.
La labor de la Cofradía, reconocida por su carácter divulgativo y su capacidad para reunir a distintas generaciones en torno a la mesa, es hoy una de las iniciativas más activas en la defensa del patrimonio culinario cántabro.
