El Mercado de Productos Pasiegos, Tradición y Gastronomía regresa el domingo 27 de septiembre con más de una veintena de puestos, quesos, sobaos, quesadas y otras elaboraciones de la comarca, además de catas y degustaciones como principal novedad de su décima edición.

San Roque de Riomiera volverá a convertir el producto en una forma de explicar el territorio. El próximo domingo 27 de septiembre, la localidad acogerá una nueva edición del Mercado de Productos Pasiegos, Tradición y Gastronomía, una cita que reúne a productores y artesanos y permite acercarse a algunas de las elaboraciones más vinculadas a los Valles Pasiegos.

Más de una veintena de puestos conformarán un mercado en el que estarán presentes quesos, yogures, sobaos, quesadas, conservas, embutidos, mermeladas y helados, junto a diferentes propuestas artesanas.

Más allá de reunir productos en un mismo espacio, buena parte del interés de este tipo de encuentros reside en acortar la distancia entre quien produce y quien compra. Conocer cómo se elabora un queso, descubrir qué hay detrás de una quesada o conversar con quienes mantienen pequeñas explotaciones y obradores aporta al producto una dimensión difícil de encontrar cuando llega desligado de su lugar de origen.

Catas y degustaciones como novedad

La décima edición incorporará como una de sus principales novedades catas y degustaciones de la quesería La Lleldiría, acompañadas de explicaciones sobre los procesos de elaboración.

La propuesta refuerza una de las vertientes más interesantes del mercado: no limitarse a mostrar y vender alimentos, sino explicar cómo se elaboran, de dónde proceden y qué relación mantienen con el territorio.

El queso ocupa un lugar especialmente significativo en una comarca donde la ganadería, la transformación de la leche y la elaboración artesanal han formado históricamente parte del paisaje económico y gastronómico. Incorporar la degustación y el relato del productor permite entender mejor estas elaboraciones y vincularlas con el entorno del que nacen.

La gastronomía pasiega encuentra precisamente buena parte de su personalidad en una despensa marcada por la leche y sus derivados, la mantequilla, la repostería y una serie de elaboraciones que han terminado formando parte de la identidad gastronómica de Cantabria.

El producto como punto de encuentro

El mercado se completa con distintas actividades vinculadas al medio rural, la tradición y el paisaje, entre ellas propuestas infantiles, folclore y rutas por el entorno.

Sin embargo, el producto continúa siendo el verdadero hilo conductor de la jornada. Frente a una utilización cada vez más genérica del concepto de producto local, encuentros de estas características permiten poner nombres, lugares y métodos de elaboración detrás de cada queso, cada sobao o cada conserva.

También ofrecen una oportunidad para descubrir pequeñas producciones que rara vez cuentan con una gran distribución y cuyo trabajo permanece estrechamente ligado a la economía rural de la comarca.

Gastronomía ligada al paisaje

San Roque de Riomiera forma parte de un territorio en el que gastronomía y paisaje resultan difíciles de separar. Los Valles Pasiegos mantienen una profunda vinculación con la ganadería y con pequeñas producciones agroalimentarias que encuentran en este tipo de mercados un escaparate, pero también un espacio de relación directa con el consumidor.

El interés gastronómico de la comarca no reside únicamente en sus productos más conocidos. Está también en la continuidad de pequeños obradores, explotaciones familiares y elaboradores capaces de mantener una actividad vinculada al territorio y de transmitirla a través de aquello que producen.

El Mercado de Productos Pasiegos, Tradición y Gastronomía vuelve así a reunir en San Roque de Riomiera producto, productores y paisaje en una jornada que utiliza la gastronomía como una forma de acercarse a los Valles Pasiegos y entender mejor una parte importante de la despensa de Cantabria.