En Querida Mar, el mar no se contempla: se habita. Situado literalmente sobre la arena de la segunda playa del Sardinero, el restaurante establece un diálogo constante con el Cantábrico, que entra por los ventanales, marca la luz del comedor y acompaña cada servicio con su presencia serena y cambiante.
El espacio se articula en torno a un amplio comedor bañado por la claridad del norte, donde el horizonte actúa como telón de fondo natural. Cuando el clima lo permite, la experiencia se prolonga en una terraza abierta al mar, pensada para disfrutar sin prisas, con una carta propia que invita a comer o cenar al aire libre, con los pies cerca de la arena y la sensación inequívoca de estar donde todo cobra sentido.
En primera línea del Sardinero, literalmente sobre la Segunda Playa y bajo el mismo techo que El Serbal*, decano estrellado de la alta cocina santanderina, Querida Mar propone una manera más desenfadada y accesible de entender el buen comer, siempre con el Cantábrico como telón de fondo. El proyecto forma parte del mismo grupo gastronómico que Querida Margarita, reconocida con el Bib Gourmand de la Guía Michelin hasta 2026, y comparte con él una filosofía clara y coherente: respeto por el producto local, cocina de mercado bien ejecutada y una atención cuidada al detalle.
El local, amplio y luminoso, combina una estética actual con grandes ventanales que inundan la sala de luz natural y ofrecen vistas directas al Cantábrico. Un espacio ideal tanto para una cita relajada como para una comida de trabajo, donde el ambiente distendido y el servicio profesional acompañan con solvencia y buen ritmo.
La cocina de Querida Mar se construye desde la honestidad y el pulso del mercado. Una carta breve, acompañada de menús dinámicos, que cambia al ritmo de la temporada y prioriza el producto por encima de cualquier exceso. El resultado es una sucesión de platos sabrosos y bien ejecutados, donde la claridad del recetario marca el tono.
Entre los entrantes, aparecen combinaciones reconocibles y bien afinadas, como la ensalada de judías verdes, patata y cachón de la bahía; las alcachofas con langostinos, jamón y huevo duro en salsa verde; o los pimientos rellenos de chipirón con salsa roja, platos de raíz popular resueltos con oficio. En los arroces, el de papada, setas y alioli destaca por profundidad y equilibrio, mientras que en los principales el producto marino se impone con naturalidad en elaboraciones como el bonito del Cantábrico con pimientos asados o el lomo de bacalao confitado con pisto y su pilpil.
Junto a estos clásicos contemporáneos, asoman propuestas más personales, como el steak tartar de vaca tudanca con mantequilla de champiñones o el champiñón de compango con salsa trufada. Platos que evidencian una cocina que parte de la tradición y se expresa con un punto de modernidad contenida, siempre desde el respeto al producto, la técnica y la autenticidad.
En el apartado de postres, la casa se mueve con solvencia en el terreno de los clásicos: destaca la degustación de quesos cántabros, servidos con pan artesano, junto a una tarta de queso con reducción de frutos rojos o unas trufas de chocolate, opciones sencillas y bien resueltas que cierran la comida con coherencia y equilibrio.
La bodega merece mención aparte: Querida Mar comparte la excelsa selección de vinos de El Serbal*, una de las más completas y cuidadas de Santander. Más de setecientas referencias nacionales e internacionales permiten disfrutar de una experiencia enológica de alto nivel también en formato bistró. Desde etiquetas clásicas hasta proyectos jóvenes con alma, pasando por una notable presencia de vinos cántabros y una cuidada carta de copas, todo pensado para acompañar con equilibrio cada plato.
En esta mesa, el Cantábrico no es un decorado: es el hilo conductor. Lo es por ubicación, por orientación culinaria y por una forma de entender la cocina donde mandan el producto, la temporada y una ejecución que prefiere la limpieza al exceso, dejando que el conjunto respire. Querida Mar no aspira a ser alta cocina; aspira —y lo consigue— a ser buena cocina en un lugar donde el mar lo ordena todo.
El resultado es una propuesta honesta y bien afinada: cocina sabrosa, entorno privilegiado y precios comedidos, con alma de bistró y sabor inequívocamente cantábrico. Una invitación a disfrutar del producto, del paisaje y del ritmo pausado de una ciudad que sabe vivir de cara al mar, sostenida con oficio y continuidad, y reconocida con justicia por un Solete Repsol y por el favor de quienes disfrutan de la buena mesa junto al mar.
FECHA VISITA: 15.06.2025 – 03.08.2025 – 02.11.2025 – 11.01.2026
🗺️ Avenida Manuel García Lago, 1E
39005 Santander, Cantabria
📱 633 16 45 36
🌐 www.restaurantequeridamar.com
📸 @queridamarbistro
