Hay regresos que no buscan volver al punto de partida, sino reunir todo lo aprendido durante el camino. En La Nuncia, Sergio Toca ha encontrado el lugar desde el que contar su cocina: una histórica casa de comidas de Cueto donde el recetario cántabro convive con los sabores de Canarias, la memoria familiar y algunos ecos asiáticos.
Una casa de comidas con más de un siglo de historia
Alejada del bullicio del centro de Santander, La Nuncia by Sergio Toca ocupa un establecimiento cuya historia se remonta a 1914. Sergio Toca y Leticia González iniciaron en 2022 una nueva etapa al frente de la casa, respetando su carácter cercano y dotándola de una identidad estrechamente ligada a su trayectoria personal y profesional.
El pequeño comedor conserva el espíritu acogedor de las antiguas casas de comidas. Las mesas cercanas, el ambiente relajado y un servicio atento construyen una experiencia sin rigideces, en la que la cocina mantiene todo el protagonismo. Un carácter que ha llevado a La Nuncia a ser reconocida por la Guía Repsol como Solete con Solera.
Sergio Toca y Leticia González, un proyecto compartido
Al frente de los fogones está Sergio Toca, cocinero cántabro que comenzó su trayectoria profesional en el Hotel Chiqui antes de trasladarse a Canarias. Durante doce años trabajó en diferentes hoteles y restaurantes del archipiélago, una etapa decisiva para comprender la presencia de ingredientes, recetas y sabores canarios en su cocina. A ese aprendizaje se sumaron otras experiencias, entre ellas un viaje a Bali que dejó algunos matices orientales en su manera de cocinar.
Tras regresar a Santander y pasar por diferentes establecimientos, encontró en Cueto el lugar donde desarrollar su propio proyecto. Su propuesta nace de la convivencia natural entre los territorios y las culturas gastronómicas que han marcado su recorrido, integradas sin artificios en una cocina reconocible y personal.
La casa tampoco se entendería sin Leticia González, natural de La Victoria de Acentejo, en el norte de Tenerife, y responsable de la sala. Su trabajo aporta cercanía, sensibilidad y una hospitalidad acorde con el carácter familiar del restaurante. Sergio y Leticia han construido un proyecto compartido en el que cocina y servicio responden a una misma manera de recibir y de entender la restauración.
Una cocina entre Cantabria y Canarias
La carta es breve y dinámica, con capacidad para evolucionar al ritmo del producto y la temporada. La tradición cántabra funciona como punto de partida, mientras que las influencias canarias y algunos guiños asiáticos amplían el repertorio sin desdibujar el sabor principal. Técnica, especias, memoria gastronómica y producto se integran con equilibrio en platos reconocibles, pero alejados de una lectura estrictamente convencional.
Las rabas de calamar, de rebozado ligero y crujiente, representan la vertiente más vinculada a Santander y se presentan con limpieza y precisión. El bonito permite entender especialmente bien el diálogo entre los dos territorios que define la propuesta de La Nuncia.
El pescado aparece en un escabeche casero suave y equilibrado, respetuoso con su textura y sabor, pero también frito al estilo canario y acompañado de mojo hervido. Dos interpretaciones de un mismo producto que muestran cómo el Cantábrico y el recetario insular pueden encontrarse en el plato sin perder sus respectivas identidades.
Las albóndigas de vaca pinta de la abuela reflejan la vertiente más familiar de la cocina de Sergio Toca. Tiernas y sabrosas, conectan con el recetario doméstico y con esas elaboraciones heredadas que encuentran una nueva vida en el restaurante sin perder su esencia.
El arroz meloso de pulpo aporta intensidad, profundidad marina y un grano en buen punto. Una elaboración envolvente en la que la potencia del sabor se mantiene equilibrada por una ejecución precisa.
En el apartado dulce, la torrija de brioche caramelizada con helado avainillado combina un exterior dorado con un interior jugoso. El contraste entre la calidez de la torrija y la frescura del helado resuelve con acierto un postre reconocible y especialmente goloso.
La Nuncia convierte el recorrido vital de Sergio Toca y Leticia González en una propuesta coherente. Cantabria aporta las raíces y el producto; Canarias, parte de la memoria y de los sabores incorporados durante más de una década; y las influencias orientales aparecen de manera medida para completar un lenguaje propio.
En Cueto, una casa de comidas con más de un siglo de historia continúa escribiendo su presente. Un restaurante pequeño, cercano y con personalidad donde la tradición evoluciona sin renunciar a sus raíces y dos territorios separados por el Atlántico terminan compartiendo la misma mesa.
FECHA VISITA: 05.07.2026
🗺️ Arriba, 67 – Bajo
39012 Cueto. Santander, Cantabria
☎️ 942 39 86 97
📸 @sergiotocacheff
