Una historia que comienza ante una caja de arándanos sirve de hilo conductor a la nueva campaña de Sabe a Norte, una iniciativa que relaciona los paisajes y las experiencias del verano con los 36 alimentos de calidad diferenciada de Cantabria.
Los recuerdos de un verano también se construyen alrededor de la mesa. Un producto descubierto en un mercado, una comida compartida frente al mar o un sabor ligado a un paisaje pueden permanecer en la memoria mucho después de finalizar el viaje. Sobre esta idea se articula «El verano que te llevas de Cantabria sabe a norte», la nueva campaña impulsada por la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación y la Oficina de Calidad Alimentaria de Cantabria (ODECA).
La iniciativa pretende reforzar la relación entre la experiencia de conocer Cantabria y los alimentos que forman parte de su identidad gastronómica. La campaña se dirige tanto a la población de la región como a quienes la visitan durante el verano, invitándoles a acercarse al territorio a través de sus mercados, sus elaboradores y una despensa marcada por el mar, los valles, la montaña y el medio rural.
La acción promocional comenzó el 17 de julio y se mantendrá activa hasta el 16 de agosto, coincidiendo con uno de los periodos de mayor afluencia turística. Tendrá presencia en redes sociales, medios de comunicación, salas de cine, supermercados y otros espacios concurridos, entre ellos establecimientos de las cadenas BM y Lupa.
Una historia que comienza en el Mercado de la Esperanza
El eje creativo de la campaña es una historia de verano protagonizada por un hombre y una mujer que se conocen en el Mercado de la Esperanza de Santander. Ambos pretenden llevarse la última caja de arándanos disponible en uno de los puestos y ese encuentro fortuito se convierte en el punto de partida de una relación.
A bordo de la moto de uno de los protagonistas, la pareja recorre diferentes rincones de Cantabria mientras comparte experiencias relacionadas con el mar, la montaña, los pueblos, los mercados y las fiestas populares. Los productos de calidad diferenciada aparecen integrados de manera natural en cada etapa del viaje y acompañan los momentos que posteriormente formarán parte de sus recuerdos.
El vídeo central, creado por la agencia Karibu, incluye localizaciones como Santander, San Vicente de la Barquera, Suances, los Valles Pasiegos y la playa de San Juan de la Canal, en Santa Cruz de Bezana. El paisaje funciona como escenario de un recorrido en el que la gastronomía no se presenta como un elemento aislado, sino como una parte inseparable de la experiencia de conocer la región.
Los sabores que identifican a Cantabria
La campaña muestra algunos de los principales productos de la despensa cántabra, entre ellos la Carne de Cantabria, las anchoas, los pescados y conservas del litoral, los quesos amparados por figuras de calidad, los vinos de la Costa de Cantabria y de la Tierra de Liébana, la sidra, los sobaos, los arándanos y otras elaboraciones representativas del sector agroalimentario regional.
Sabe a Norte reúne actualmente 36 productos y categorías de alimentos con calidad diferenciada. Dentro de la marca se encuentran cuatro Denominaciones de Origen Protegidas: Queso Picón Bejes-Tresviso, Queso Nata de Cantabria, Quesucos de Liébana y Miel de Liébana.
A ellas se suman cinco Indicaciones Geográficas Protegidas: Carne de Cantabria, Sobao Pasiego, Vino de la Tierra Costa de Cantabria, Vino de la Tierra de Liébana y Patata de Valderredible. La relación se completa con quince categorías de producción ecológica y doce productos reconocidos mediante el sello de Calidad Controlada.
Especial relevancia adquiere la Patata de Valderredible, recientemente incorporada al registro europeo de Indicaciones Geográficas Protegidas. Este reconocimiento acredita las características de un producto estrechamente vinculado a su lugar de origen y a unas técnicas de cultivo transmitidas entre generaciones de agricultores.
Una despensa vinculada al medio rural
Detrás de los alimentos incluidos en Sabe a Norte se encuentra el trabajo de agricultores, ganaderos, pescadores, conserveros y pequeños elaboradores. La promoción de estas figuras de calidad tiene, por tanto, un alcance que supera la comercialización de los productos y se relaciona con el mantenimiento de la actividad económica, la conservación del paisaje y la fijación de población en el medio rural.
Según los datos difundidos con motivo de la presentación, el sector agroalimentario representa el 22 % del producto interior bruto industrial de Cantabria y alrededor del 6 % del PIB total de la comunidad. Su facturación supera los 1.700 millones de euros y comprende más de 3.000 empresas, en su mayoría pequeñas y medianas compañías de carácter familiar.
La campaña convierte esa realidad productiva en un relato pensado para el verano. Los productos dejan de aparecer únicamente como alimentos que se compran o se degustan para convertirse en parte de una experiencia compartida. Porque, junto a las imágenes de una playa, un valle o un pueblo, también permanecen el queso probado durante una excursión, las anchoas servidas frente al mar, una sidra compartida o una caja de arándanos encontrada en un mercado.
De este modo, «El verano que te llevas de Cantabria sabe a norte» propone recorrer la región a través de su despensa y recordar que algunos viajes permanecen en la memoria, sobre todo, por sus sabores.
