El maestro quesero cántabro Marcelino Real vuelve a situarse en la cima del sector quesero nacional. Cremositos del Zújar, elaborado por Arteserena en Campanario, Badajoz, ha recibido el Premio Especial Alimentos de España al Mejor Queso 2026, concedido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El producto también ha sido reconocido como el mejor en la modalidad de queso madurado de oveja. La concesión, recogida en la Orden APA/831/2026 y publicada el 6 de agosto en el Boletín Oficial del Estado, confirma un nuevo éxito para una elaboración estrechamente vinculada a la trayectoria profesional de Marcelino Real, maestro quesero cántabro convertido, tras décadas de oficio, en una referencia de la quesería española.

Una trayectoria quesera con raíces cántabras

La historia profesional de Marcelino Real está ligada al queso desde muy joven. Nacido en Cantabria y criado en una familia con una prolongada tradición quesera, comenzó a aprender el oficio en la empresa familiar de Oruña de Piélagos, dedicada a la elaboración de queso de nata.

Tras el cierre de aquella fábrica, dejó Cantabria y se trasladó a Almadén, en Ciudad Real. Allí amplió su experiencia trabajando con leche de oveja merina y participó en tareas que iban mucho más allá de la propia elaboración: desde la compra y el control de la leche hasta la relación con ganaderos, la refrigeración de la materia prima y la mejora de los procesos productivos.

Años después se instaló en Extremadura y participó en la creación y desarrollo de Arteserena, una quesería nacida de la colaboración entre ganaderos, profesionales del sector y socios comerciales. Desde Campanario impulsó un proyecto que combina conocimiento técnico, tradición ganadera y una interpretación propia de los quesos de pasta blanda elaborados con leche de oveja merina.

Cremositos del Zújar, mejor queso de España en 2026

Cremositos del Zújar se elabora con leche de oveja merina y cuajo vegetal obtenido de la flor del cardo. Presenta una corteza fina y un interior especialmente blando y untuoso, hasta el punto de que suele consumirse retirando la parte superior de la pieza y extendiendo su pasta sobre pan.

Su personalidad nace del equilibrio entre la intensidad de la leche de oveja, la textura cremosa y el característico matiz ligeramente amargo proporcionado por el coagulante vegetal. El resultado es un queso con identidad propia, ligado al paisaje ganadero extremeño y respaldado por una larga trayectoria de reconocimientos nacionales e internacionales.

La resolución oficial concede a Cremositos del Zújar el premio en la modalidad de queso madurado de oveja y, además, el Premio Especial Alimentos de España al Mejor Queso 2026. En las restantes categorías fueron distinguidos Alcaidús, de Mahón-Menorca, entre los quesos de vaca; Tío Resti, de Murcia, en cabra; Pajarete con manteca y romero, de Cádiz, en mezcla; y Savel, de Lugo, entre los quesos madurados con mohos o azules.

Un premio que ya conquistó en 2019

El reconocimiento de 2026 adquiere una dimensión especial porque Cremositos del Zújar ya había obtenido en 2019 el Premio Especial Alimentos de España al Mejor Queso, además del galardón correspondiente a la categoría de queso madurado de oveja.

Repetir el máximo reconocimiento institucional del certamen confirma la regularidad de un proyecto que no depende de un éxito puntual. Entre ambas ediciones, Arteserena ha continuado sumando premios y distinciones en concursos nacionales e internacionales, con Cremositos del Zújar como una de sus elaboraciones más representativas.

La trayectoria reciente también ha mantenido el vínculo con Cantabria. En 2025, el Gobierno autonómico destacó los seis reconocimientos obtenidos por Marcelino Real y Arteserena en los World Cheese Awards, entre ellos un oro, cuatro platas y un bronce para distintas versiones de Cremositos del Zújar.

Cantabria, en la raíz del éxito

Aunque Cremositos del Zújar se elabora en Extremadura y expresa las condiciones ganaderas de La Serena, detrás de su desarrollo permanece la experiencia de un profesional formado inicialmente en Cantabria.

Marcelino Real ha sabido trasladar aquel aprendizaje familiar a otros territorios, adaptándolo a diferentes tipos de leche, formas de producción y tradiciones queseras. Su recorrido demuestra que el conocimiento adquirido alrededor de una pequeña industria familiar puede evolucionar hasta convertirse en un proyecto de alcance nacional e internacional.

El premio concedido a Cremositos del Zújar reconoce el trabajo de Arteserena, la calidad de la leche de oveja merina y la colaboración con los ganaderos extremeños. También vuelve a poner en primer plano la figura de un maestro quesero cántabro que ha construido una de las trayectorias más destacadas del queso español contemporáneo.

La segunda conquista del Premio Especial Alimentos de España confirma la vigencia de un proyecto capaz de unir territorio, materia prima y conocimiento técnico. Y devuelve a Marcelino Real, una vez más, al lugar que ocupa desde hace años: el de uno de los grandes nombres del queso español.