La última visita a este restaurante familiar de Solares recorre su cocina a través de los caricos montañeses, las mollejas de lechazo y los pimientos rellenos. Platos que permiten detenerse en el trabajo que sostiene un recetario transmitido entre generaciones desde 1910.

Una carta también puede leerse por el trabajo que hay detrás de sus nombres. En Casa Enrique, los caricos, la lengua, los pimientos rellenos o las mollejas hablan de preparaciones que comienzan mucho antes del servicio. Limpiar la casquería, atender los guisos y trabajar las salsas forma parte de una dedicación que suele quedar fuera de la conversación cuando todo se resume en la expresión «cocina de siempre».

Esta casa de Solares, en el municipio cántabro de Medio Cudeyo, permite dar contenido a esas palabras. Su trayectoria familiar arranca en 1910 y llega hasta el presente con Enrique García Martín como parte de esa continuidad, Mercedes García Salmón y Emilia García Martín en los fogones, y Merche Salmón y el equipo en la sala. La historia se mantiene ligada a personas que conocen las recetas y las llevan a la mesa cada día.

Barra de Casa Enrique en Solares, con revestimiento de madera y cristal rotulado con especialidades de la casa.
Panel de azulejos amarillos y azules con una escena de sobremesa y la inscripción «Casa Enrique, desde 1910, Solares».

La última visita encuentra en los caricos montañeses uno de los vínculos más claros entre el restaurante y el territorio. Esta alubia ocupa un lugar destacado en el recetario de Cantabria y constituye una de las especialidades que identifican a Casa Enrique. Pedirla permite volver al núcleo de su cocina: el puchero, la atención a las cocciones y el valor de una preparación cuya permanencia en la carta tiene sentido por sí misma.

Caricos montañeses servidos en un plato blanco con el logotipo de Casa Enrique, en Solares.
Guindillas encurtidas de Casa Enrique en Solares

Las setas de pie de cardo acompañan ese recorrido y muestran el espacio que la casa reserva a las sugerencias del mercado. La posibilidad de incorporarlas a la comida permite combinar las especialidades habituales con otros productos, sin que la carta pierda su carácter.

La casquería merece una atención particular. Casa Enrique conserva una sección que reúne sesos de cordero rebozados, lengua de ternera, riñones al Jerez y callos sobre patata panadera y huevo. Esa amplitud permite elegir entre productos y preparaciones diferentes, y explica hasta qué punto este repertorio forma parte de la actividad cotidiana del restaurante.

Las mollejas de lechazo empanadas representan ese apartado en la visita. También se ofrecen salteadas con setas, dos versiones que reflejan el lugar propio que tienen en la cocina de la casa. Su presencia conecta con una parte del oficio especialmente exigente en la limpieza y el tratamiento previo del producto, tareas poco visibles cuando la elaboración llega terminada al comedor.

Setas de pie de cardo de Casa Enrique en Solares
Mollejas de lechazo empanadas de Casa Enrique en Solares

Los pimientos del piquillo rellenos de merluza, rape y gambas llevan la comida hacia otra de las especialidades de la carta. Una preparación que reúne hortaliza, pescado y marisco y que comparte espacio con la merluza rebozada y los lomos de bacalao en distintas versiones. A los postres, el tiramisú completa la selección de esta visita.

Pimientos del piquillo rellenos de merluza, rape y gambas de Casa Enrique en Solares
Tiramisú de Casa Enrique en Solares

El conjunto permite reconocer una cocina con distintos registros, desde la cuchara hasta los rellenos y las frituras. Más allá de los platos elegidos, el pisto de calabacín con pan frito, el zancarrón o las albóndigas de ternera amplían ese repertorio de recetas familiares que siguen teniendo un lugar en la mesa del restaurante.

En la sala, Merche Salmón y el equipo prolongan esa dedicación con una atención cercana. Su papel resulta esencial en una casa a la que se vuelve tanto por determinadas especialidades como por la forma de recibir y acompañar al comensal.

La trayectoria de Casa Enrique se entiende mejor al sentarse a su mesa. Mercedes y Emilia mantienen el recetario en uso; Merche y el equipo lo acercan al comedor. En ese trabajo compartido encuentra continuidad una casa cuya historia sigue escribiéndose con cada comida.

FECHA VISITA: 03.10.2026

🗺️ Paseo de la Estación, 20
39710 Solares. Medio Cudeyo, Cantabria
☎️ 942 52 00 73
🌐 www.restaurantecasaenrique.es
📸 @casa_enrique

CASA ENRIQUE

Solares. Medio Cudeyo, Cantabria