Hay lugares que conquistan sin levantar la voz. Espacios donde la honestidad, la amabilidad y un encanto discreto sustituyen a los artificios. Detrás de su sencilla fachada en esquina, este pequeño bistró santanderino esconde un refugio luminoso dominado por los tonos blancos y verdes, con una barra antigua que conserva la memoria del barrio, mesas de mármol desnudas y velas encendidas que invitan a detener el tiempo.
Aquí se practica una cocina contemporánea de raíz tradicional, abierta al mestizaje y al viaje. Una propuesta sincera y flexible, con opción de medias raciones, donde los sabores cántabros conviven con matices exóticos —de Asia a Latinoamérica— en platos que destilan sensibilidad, curiosidad y oficio.
En el entorno de la Plaza de Cañadío en Santander (Cantabria), Agua Salada se ha consolidado como uno de esos lugares donde el tiempo se detiene ante una buena mesa. Se trata de un restaurante pequeño, coqueto y luminoso, en el que Carlos García, al frente de la cocina, y Pilar Montiel, en la sala, han construido una casa con alma y espíritu contemporáneo. Su propuesta, distinguida con el Bib Gourmand de la Guía Michelin y recomendada por la Guía Repsol, equilibra técnica, producto y hospitalidad.
El espacio, de estética cálida y aire de bistró moderno, combina barra a la vista, mesas de mármol y detalles sencillos que transmiten cercanía. No hay prisa, solo la sensación de estar en un lugar donde se cocina y se atiende de verdad al comensal.
La carta se mueve entre la tradición cántabra y los acentos viajeros, con platos que cambian según el mercado. Es breve, pero precisa y flexible, con posibilidad de medias raciones que permiten al cliente construir su propio recorrido gastronómico.
Destacan las sardinas ahumadas con gazpacho de jalapeño casero y crema de aguacate, las verduras al wok con leche de coco, manzanilla de Jerez y café, el risotto de verduras de temporada o la costilla ibérica a baja temperatura. También sobresalen elaboraciones de inspiración internacional como el curry rojo casero con merluza, langostinos y verdura, que reflejan el equilibrio entre sabor, técnica y respeto por el producto.
La bodega, no demasiado extensa pero sí bien seleccionada, acompaña con acierto una cocina que transmite emociones. El servicio, atento y cercano, completa una experiencia que demuestra que la sencillez, cuando se hace con oficio, puede ser profundamente memorable.
Agua Salada representa la honestidad y el encanto de la cocina bien entendida: platos que miran al Cantábrico sin renunciar a la curiosidad del mundo, una sala que invita a quedarse y un equipo que hace de cada visita una experiencia sincera y amable.
FECHA VISITA: 13.10.2023 – 12.01.2024 – 11.05.2024 – 07.09.2024 – 07.03.2025 – 13.06.2025 – 07.11.2025 – 03.07.2026
🗺️ San Simón, 2
39004 Santander, Cantabria
☎️ 942 03 70 70
🌐 www.aguasalada.com
📸 @aguasaladarestaurante
