En un momento en el que la restauración ha ampliado su relato más allá de la sala, perfiles como el de Eduardo Alemán Siverio —conocido como Mi Alter Edu— ayudan a entender cómo la cocina también se construye desde lo que se cuenta. Su presencia en redes, vinculada al pulso diario del restaurante, no responde a una lógica promocional al uso, sino a una forma de documentar el oficio: el producto en origen, los procesos, los tiempos y ese detrás de cocina que rara vez llega a la mesa.
Detrás de esa mirada hay recorrido. Junto a Erika Domínguez, suma más de dos décadas de experiencia en cocina, con paso por entornos de alta restauración donde el oficio se mide en técnica, precisión y conocimiento del producto. En Las Peñas, ese bagaje se traduce en una propuesta que mira al origen —con una lectura que conecta lo gallego y lo cántabro— y que encuentra en el producto su eje, sin perder de vista el equilibrio entre mar y montaña.
En Las Peñas, esa dimensión no se superpone al proyecto, sino que forma parte de él, integrándose con naturalidad en una propuesta donde cocina y relato avanzan en la misma dirección.
En Ampuero, en el oriente de Cantabria, en el eje que conecta el valle del Asón con la costa, Las Peñas se sitúa en un territorio donde la cocina de raíz ha definido históricamente la manera de comer. Desde ahí, la casa plantea una evolución medida, construida sobre el producto, la temporada y el entorno.
El restaurante responde a una idea clara de casa de comidas contemporánea: sala cómoda, ambiente cercano y un servicio que acompaña con naturalidad. Un espacio pensado para el día a día, pero también para quien se desplaza buscando una propuesta con intención en esta zona del interior oriental cántabro.
Al frente están Erika Domínguez y Eduardo Alemán Siverio —conocido como Mi Alter Edu en el ámbito digital—, impulsores de un proyecto donde cocina, sala y comunicación conviven con coherencia. En su caso, la dimensión digital no funciona como escaparate, sino como extensión del restaurante: una herramienta que explica su identidad y refuerza el vínculo con el comensal.
La propuesta se articula en torno a una cocina de producto, apoyada en la temporada y en una despensa cercana. Carta y menús —incluida una opción degustación— permiten recorrer una cocina que parte del recetario y se ordena desde la técnica, manteniendo la legibilidad del conjunto.
Ese planteamiento se concreta en una línea de cocina donde conviven entrantes pensados para compartir con elaboraciones de mayor desarrollo. El surtido de croquetas cremosas —con especial acierto en las de gambas al ajillo, intensas y bien equilibradas— define bien esa base técnica. A partir de ahí, platos como el tartar de atún y aguacate servido en pani puri introducen una lectura más actual, ligera y bien resuelta.
En los principales, la cocina gana profundidad sin perder claridad. La pularda con puré de castañas trabaja desde el producto y el fondo, con una construcción reconocible y afinada, mientras que el huevo a 60º con secreto ibérico y velouté de hongos incide en esa idea de ensamblaje preciso, donde técnica y sabor avanzan en la misma dirección.
El discurso culinario se mueve, en conjunto, en un equilibrio bien entendido entre tradición y contemporaneidad. Hay elaboraciones reconocibles, afinadas en fondos y puntos, junto a platos donde aparece una lectura más personal. Más que ruptura, hay ajuste; más que efecto, criterio.
El apartado dulce mantiene esa coherencia. La carta combina registros clásicos y guiños más actuales —como el flan cremoso de queso con escamas de sal negra o la tartaleta de lima con merengue tostado y su helado—, a los que se suma un brownie de chocolate con helados variados que refuerza esa idea de cierre reconocible y bien ejecutado. Elaboraciones bien resueltas que acompañan el final sin romper el discurso.
Las Peñas responde también a una forma de entender la restauración muy ligada a su tiempo, donde la cocina convive con una estrategia de comunicación propia. Una casa que entiende el presente del sector y utiliza lo digital como herramienta para construir relato sin interferir en la experiencia en sala.
El territorio marca el origen; la mirada define el camino. Cocina de producto, técnica y coherencia.
FECHA VISITA: 21.03.2026
🗺️ Melchor Torio, 22
39840 Ampuero, Cantabria
☎️ 942 40 85 98
🌐 www.restobarlaspeñas.com
📸 @restaurantelaspenhas
