Junto al monasterio de La Bien Aparecida, entre montañas verdes y carreteras que atraviesan el oriente cántabro más rural, la cocina sigue funcionando aquí como una forma de memoria. En Solana, Ignacio Solana mantiene viva parte de la memoria culinaria heredada de su madre, Begoña, reinterpretándola desde una mirada actual donde la técnica aparece siempre al servicio del sabor.

El resultado es una cocina profundamente ligada al territorio, cambiante según la temporada y capaz de combinar tradición y contemporaneidad sin perder identidad propia. Un restaurante que ha sabido convertirse, con el paso del tiempo, en uno de los referentes contemporáneos de la cocina cántabra.

En La Bien Aparecida, junto al santuario que da nombre a uno de los lugares más simbólicos del oriente cántabro, la Taberna Solana representa la expresión más cercana y desenfadada del proyecto gastronómico construido por la familia Solana. Un espacio donde la cocina tradicional cántabra se interpreta desde el producto, la memoria y una ejecución afinada, sin perder nunca el carácter informal de la taberna de toda la vida.

El local se mueve entre una barra muy dinámica, mesas vivas y un ritmo de servicio que invita tanto al picoteo como a una comida pausada.Hay ambiente de casa con oficio, clientela habitual y esa sensación, cada vez menos frecuente, de restaurante verdaderamente conectado con el territorio que lo rodea. Todo funciona desde la naturalidad y desde una manera muy reconocible de entender la hostelería del norte.

Barra de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria
Comedor de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria

Al frente aparece Nacho Solana, una de las figuras más representativas de la cocina cántabra contemporánea. Cuarta generación de una familia hostelera iniciada en 1938, ha construido una cocina personal apoyada en el recetario regional, el producto local y una técnica que nunca eclipsa el sabor. Su trabajo en el restaurante gastronómico también se percibe aquí, aunque trasladado a un lenguaje más directo, reconocible y accesible.

La propuesta gira alrededor de una cocina pensada para disfrutar sin solemnidad. La tortilla de patata —convertida ya en uno de los emblemas de la casa— mantiene ese punto especialmente jugoso y poco intervenido que la ha convertido en uno de los platos más reconocibles de la taberna. A partir de ahí, la carta se mueve entre croquetas, rabas, raciones clásicas y elaboraciones tradicionales donde el producto y el sabor continúan ocupando el centro.

Tortilla de patatas de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria<br />
Espárragos de temporada con AOVE de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria

También hay espacio para el producto del Cantábrico y para recetas donde la tradición aparece revisada con naturalidad, sin necesidad de grandes discursos. El revuelto de perrechicos, la alcachofa con huevos de corral y langostinos o el cochifrito con puré de manzana reflejan bien esa forma de cocinar donde la técnica acompaña, pero nunca condiciona el resultado final.

Los postres mantienen esa misma lectura de cocina reconocible, técnica medida y sabor bien definido. La tarta de queso al horno, el arroz con leche caramelizado de su propia granja o la tarta de limón elaborada con cítricos de su huerto reflejan una propuesta dulce muy ligada al producto y a la tradición. También aparecen elaboraciones más golosas, como la tarta de chocolate al horno tipo coulant, la tostada de brioche caramelizada con helado de lima o el soufflé de avellanas, uno de esos finales que terminan de explicar la coherencia de la cocina.

Revuelto de perrechicos de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria
Alcachofa, huevos de corral y langostinos al ajillo de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria
Cochifrito con puré de manzana de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria
Tarta de chocolate al horno tipo coulant de la Taberna Solana en Ampuero, Cantabria

La sala y la bodega aportan cercanía, conocimiento y sentido práctico. El servicio entiende bien el modelo de casa que representa Solana desde hace décadas: una hostelería donde importa tanto lo que ocurre en la cocina como la sensación de hospitalidad que percibe quien se sienta a la mesa.

Más allá de reconocimientos o etiquetas, la Taberna Solana mantiene viva una manera muy cántabra de entender la hostelería: producto, hospitalidad y cocina ligada al territorio, al recetario y a una tradición familiar que continúa evolucionando sin perder identidad.

Porque hay restaurantes donde se come bien. Y otros donde además se entiende perfectamente de dónde viene cada plato.

FECHA VISITA: 09.05.2026

🗺️ La Bien Aparecida, 11
39849 Ampuero, Cantabria
☎️ 942 67 67 18
🌐 www.restaurantesolana.com
📸 @restaurante_solana

TABERNA SOLANA

Ampuero, Cantabria