En una comarca donde la cocina tradicional mantiene una fuerte presencia, Mores ha sabido construir una personalidad propia sin romper el vínculo con el territorio. En una época en la que muchas cartas apenas cambian con el paso de las estaciones, esta casa de Vargas, a pocos minutos de Puente Viesgo, ha construido su identidad sobre una idea sencilla: cocinar al ritmo del mercado y dejar que sea el producto quien marque el camino. Una filosofía que la ha convertido en una de las propuestas gastronómicas más interesantes del valle del Pas.

Al frente del proyecto se encuentran Vanessa López y Cristian Cacho, responsables de una propuesta que combina el conocimiento del recetario tradicional con una sensibilidad contemporánea. Vanessa dirige la cocina, profundamente vinculada al producto de cercanía y a la estacionalidad, mientras Cristian se encarga de la sala, donde imprime un trato cercano y natural que completa una experiencia en la que cocina y servicio avanzan con la misma coherencia. Lejos de reinterpretaciones forzadas o recursos superfluos, cada elaboración parte de sabores reconocibles que evolucionan con precisión, ligereza y una cuidada selección de ingredientes.

El restaurante ocupa una acogedora casona rodeada de vegetación, con un luminoso comedor interior y una agradable terraza ajardinada que, durante los meses de buen tiempo, se convierte en uno de sus mayores atractivos. El ambiente mantiene un carácter tranquilo y familiar, acorde con una propuesta que rehúye la espectacularidad para centrarse en el sabor, el producto y el placer de compartir la mesa.

Fachada del restaurante Mores, Vargas (Cantabria)
Entrada del restaurante Mores, Vargas (Cantabria)

Una carta que sigue el ritmo del mercado

La carta no busca acumular referencias, sino construir un recorrido coherente donde cada elaboración responde a una misma filosofía. El mercado, la temporada y la disponibilidad del producto determinan una propuesta medida y bien construida, en la que verduras, arroces, pescados y carnes encuentran un equilibrio constante entre tradición y actualidad.

Los entrantes reflejan perfectamente esa manera de entender la gastronomía. El tomate con queso pasiego demuestra cómo un producto excepcional apenas necesita intervención para ofrecer todo su potencial, mientras los gambones marinados a la sal con tomate y albahaca mantienen intacto el protagonismo de la materia prima. Junto a ellos aparecen elaboraciones ya reconocibles de la casa, como el hojaldre de Torrelavega con foie, nueces y cabello de ángel o las croquetas artesanas, además de las sugerencias que cada temporada incorpora a la carta. La presencia de productores cántabros como El Bardal o La Pasiega refuerza ese compromiso permanente con el territorio.

Tomate de temporada con queso pasiego El Bardal del restaurante Mores, Vargas (Cantabria)
Gambones marinados a la sal con tomate y albahaca fresca del restaurante Mores, Vargas (Cantabria)

Los arroces ocupan un lugar destacado dentro de la propuesta gastronómica. Tanto el meloso de setas y boletus con queso ahumado de La Pasiega como el arroz de cachón y langostinos con alioli muestran esa búsqueda constante del equilibrio entre intensidad, cremosidad y protagonismo del producto, convirtiéndose en dos de las elaboraciones más representativas del restaurante.

En el apartado de pescados destacan preparaciones como el bacalao asado con sofrito de verduras y albahaca, junto a otras propuestas que varían según la disponibilidad del mercado. Las carnes mantienen esa misma línea de cocina honesta y precisa, con elaboraciones como el entrecot de vaca, la carrillera estofada al vino tinto, las manitas deshuesadas con huevo frito o la costilla de cerdo asada con romero, miel y mostaza.

Arroz de cachón y langostinos servido en el restaurante Mores de Vargas, Cantabria, uno de los platos más representativos de su cocina de temporada.
Ventresca de atún asada del restaurante Mores, Vargas (Cantabria)

Los postres prolongan ese vínculo con la tradición pasiega desde una mirada actual. El Cupcake Pasiego se ha convertido en una de las señas de identidad de la casa, acompañado por propuestas como la torrija caramelizada de sobao pasiego con cacao, toffee y helado de chocolate, el arroz con leche servido con hojaldre de Torrelavega o el crumble de manzana y uvas con helado de vainilla.

Cupcake Pasiego del restaurante Mores, Vargas (Cantabria)
Torrija de sobao pasiego caramelizada con cacao, toffee y helado de chocolate del restaurante Mores, Vargas (Cantabria)

La identidad de cocinar con el calendario

Más que en una receta concreta, la personalidad de Mores reside en una forma de entender la gastronomía donde la temporada constituye el verdadero hilo conductor del proyecto. La despensa cántabra aparece de forma constante a través de verduras, quesos, pescados y carnes seleccionados con criterio, demostrando que la proximidad no es un recurso estético, sino una manera de construir identidad culinaria.

Esa coherencia convierte al restaurante en una de las propuestas más interesantes del valle del Pas para quienes buscan una cocina de producto bien ejecutada, alejada tanto de los excesos creativos como del inmovilismo. La técnica permanece siempre al servicio del sabor y cada cambio de estación ofrece nuevos motivos para regresar.

En Mores no son las tendencias las que marcan la carta, sino el mercado, el paisaje y el calendario. Esa fidelidad al producto y al territorio explica que esta casa de Vargas se haya convertido en una de las mesas que mejor representan hoy la cocina de producto del valle del Pas.

FECHA VISITA: 20.06.2026

🗺️ Barrio El Acebal, 27
39679 Vargas. Puente Viesgo, Cantabria
☎️ 942 30 26 81
📸 @restaurantemores

MORES

Vargas. Puente Viesgo, Cantabria