La escena gastronómica madrileña suma una nueva apertura con fondo, oficio y memoria. La Embajada de Serrano es el proyecto más personal de Nico Reyes, un cocinero cuya trayectoria está íntimamente ligada a Santander y a una forma de entender la cocina basada en el respeto al recetario tradicional, el producto y el trabajo bien hecho. Tras casi catorce años formando parte del equipo de Cañadío Madrid, Reyes da el paso definitivo y firma su propio restaurante en la capital.

Santander como punto de partida

Aunque nacido en Caracas, la identidad culinaria de Nico Reyes se construyó en Santander. Fue allí donde dio sus primeros pasos sólidos en cocina, en el restaurante del Hotel Chiqui, un lugar que marcaría de forma decisiva su manera de entender el oficio. Aquel fue su primer contacto real con una cocina profesional exigente, de ritmo constante y mirada amplia.

Durante esa etapa inicial, Reyes pasó por todas las partidas, enfrentándose cada día a elaboraciones muy distintas entre sí: desde guisos clásicos como garbanzos con bacalao y espinacas o cocido montañés, hasta arroces marineros, pescados nobles como el lenguado o preparaciones más técnicas como las cocochas al pilpil. Un aprendizaje transversal que le permitió comprender la cocina desde la base, asentar fundamentos y adquirir una visión global del trabajo en un restaurante.

La escuela Cañadío y el salto a Madrid

Ese poso adquirido en Santander encontró continuidad en Cañadío, primero como referencia y después como proyecto vital. La llegada de Nico Reyes a Madrid coincidió con la apertura del primer Cañadío del grupo en la capital, una aventura que acabaría siendo decisiva tanto para el restaurante como para su propia evolución profesional.

Durante casi catorce años, Reyes creció junto al proyecto, participando en su consolidación y en la definición de una cocina reconocible: recetario español bien entendido, producto tratado con respeto y una ejecución constante que huye del artificio. En ese tiempo no solo se formó como cocinero, sino que adquirió una comprensión profunda del funcionamiento diario de un restaurante de éxito en una ciudad tan exigente como Madrid.

La Embajada de Serrano, nueva apertura en Madrid con ADN cántabro

Un proyecto propio con memoria y oficio

La Embajada de Serrano nace ahora como síntesis de todo ese recorrido. La propuesta se apoya en la cocina tradicional española, con guiños viajeros y personales que enriquecen el discurso sin desdibujarlo. Hay guisos, fondos trabajados con paciencia y una manera de cocinar que prioriza el sabor y la coherencia por encima de modas pasajeras.

La influencia del norte —y, en particular, de Cantabria— está presente en la forma de entender el producto, en el respeto por los tiempos y en una cocina pensada para el disfrute continuado, no para el impacto inmediato. Una herencia que conecta directamente con su formación inicial y con los años de oficio acumulados.

Santander y Cantabria, siempre en el fondo del plato

Para Santander y Cantabria, la apertura de La Embajada de Serrano tiene un valor simbólico añadido. Representa la proyección de un cocinero formado en su entorno gastronómico que alcanza la madurez profesional sin renunciar a sus raíces. Nico Reyes se suma así a una generación de profesionales que llevan fuera una forma de cocinar aprendida en casa, basada en la tradición, la constancia y el respeto al cliente.

Con este nuevo restaurante, Reyes no solo cumple un sueño personal, sino que confirma una trayectoria construida paso a paso, desde los fogones del Hotel Chiqui hasta su propio comedor en Madrid. Un camino largo y coherente que hoy encuentra su expresión más libre y personal en La Embajada de Serrano.

🗺️ Serrano, 118
28001 Madrid
☎️ 91 451 90 84
🌐 www.laembajadadeserrano.com
📸 @laembajadadeserrano_rest

LA EMBAJADA DE SERRANO

Barrio de Salamanca, Madrid