El histórico bar Las Hijas de Florencio, uno de los locales más reconocibles del Paseo de Pereda, inicia una nueva etapa en el centro de Santander tras un cambio en la gestión que permitirá reabrir el establecimiento y recuperar su actividad hostelera en una de las zonas más emblemáticas de la ciudad.
El local, situado en el número 23 del Paseo de Pereda, forma parte desde hace décadas del paisaje gastronómico santanderino. Su barra, su terraza frente a la bahía y su carácter de bar tradicional lo han convertido durante años en uno de esos puntos habituales para el aperitivo o el tapeo informal tanto de vecinos como de visitantes.
La reapertura supone dar continuidad a un establecimiento con fuerte arraigo en la vida social del centro, recuperando un espacio que durante generaciones ha sido sinónimo de vermú, vinos y raciones compartidas frente al mar. En una ciudad donde la hostelería forma parte esencial del pulso urbano, la vuelta a la actividad de locales históricos suele interpretarse también como una forma de preservar la memoria gastronómica de los barrios.
Un bar clásico del Santander más marinero
Las Hijas de Florencio ha mantenido tradicionalmente una oferta de bar de corte clásico, basada en el tapeo y en una carta de raciones pensada para compartir. Embutidos, quesos, tostas o conservas han formado parte habitual de una propuesta sencilla pero muy ligada al concepto de barra que caracteriza a muchos bares históricos del centro de Santander.
Su ubicación, a pocos metros del Centro Botín y frente a la bahía, ha contribuido además a consolidarlo como un punto de encuentro tanto para el público local como para quienes visitan la ciudad.
Una nueva etapa para un local con historia
Esta nueva etapa llega tras el relevo en la gestión del establecimiento, que ahora pasa a integrarse en la estructura del Grupo Riojano, uno de los grupos hosteleros con mayor presencia en Santander. La incorporación del local a este conglomerado empresarial permitirá impulsar su reapertura y asegurar la continuidad del negocio.
Más allá del cambio en la gestión, el valor principal de la noticia reside en la recuperación de un bar histórico del centro de la ciudad, un tipo de establecimiento que forma parte del carácter gastronómico de Santander y de su manera de vivir la hostelería.
La reapertura de Las Hijas de Florencio vuelve a activar así un pequeño icono del Paseo de Pereda, un espacio donde tradición, barra y paisaje marino han convivido durante años y que ahora afronta una nueva etapa en pleno corazón de la capital cántabra.
🗺️ Paseo de Pereda, 23
39004 Santander, Cantabria
☎️ 942 31 04 75
📸 @lashijasdeflorencio

Histórico lo que se dice histórico, poco. Las Hijas de Florencio se abrió hacia el año 2000, hace dos décadas y media. Me alegro de su recuperación, aunque no sea tan histórico.
Muchas gracias por tu comentario. Evidentemente no hablamos de un histórico en el sentido estricto de casas centenarias como La Cátedra —considerado el primer bar de Santander, ubicado en la peatonalizada calle del Medio y abierto desde 1912—. El término se utiliza aquí en un sentido más literario: un establecimiento abierto en 1999 que se acerca ya a las tres décadas de vida, que ha conservado su estética original y que durante todo este tiempo ha funcionado como punto de encuentro habitual para varias generaciones de santanderinos.