En Muriedas, donde la vida mantiene el ritmo pausado de los lugares con encanto, Casa Lucita encarna una forma de entender la cocina desde la calma y la precisión. El proyecto, nacido de la mano del chef gallego Cristian Periscal —alma también de El Baruco de Anero— junto a Julián Martínez Mera, refleja esa complicidad entre oficio y sensibilidad que define la nueva cocina cántabra.

En su interior, el minimalismo se combina con la calidez de una casa que invita a quedarse. Nada resulta impostado: la técnica se integra en un discurso sobrio, el producto se respeta y la emoción se percibe en los detalles. Casa Lucita no busca sorprender, sino perdurar; no pretende deslumbrar, sino emocionar con la naturalidad de quien sabe lo que hace.

En el centro de Muriedas (Camargo, Cantabria), Casa Lucita se ha consolidado como uno de los restaurantes más interesantes y personales de la nueva cocina cántabra. En un espacio acogedor y con aire contemporáneo, ofrece una propuesta pensada para compartir, disfrutar y repetir. Su ambiente cercano y su carta viva —en constante evolución— la han convertido en una de las direcciones imprescindibles de la zona.

Al frente de la cocina se encuentra el chef majorero Kevin Díaz, formado en entornos de alta exigencia y plenamente asentado en Cantabria. Su propuesta, de raíz cántabra con acento isleño, combina técnica, producto y una mirada contemporánea al recetario popular. En Casa Lucita ha encontrado el espacio idóneo para desarrollar una cocina personal y precisa, donde el formato de raciones pequeñas se convierte en la herramienta ideal para explorar sabores, contrastes y matices. El proyecto lo impulsan Cristian Periscal y Julián Martínez Mera, socios y responsables de una casa que respira criterio y coherencia.

Interior del restaurante Casa Lucita en Muriedas, Cantabria, cocina cántabra contemporánea con acento canario.
Detalle del interior del restaurante Casa Lucita en Muriedas, Cantabria, cocina cántabra contemporánea con acento canario.

La propuesta se articula en platos pensados para compartir, una fórmula que permite construir la cena con libertad. La carta, breve y directa, refleja con claridad la intención de la casa: una cocina reconocible, bien ejecutada y en constante evolución.

En la carta brillan platos como el tartar de corvina en su aliño con maracuyá, la coliflor con curry de coco y mejillón o la albóndiga de costilla y chuleta de vaca: elaboraciones afinadas y sabrosas donde el sabor manda y la presentación acompaña. Hay guiños isleños, fondos trabajados y un respeto constante por el equilibrio.

Casa Lucita Muriedas Camargo Cantabria - Gilda de atún marinado
Casa Lucita Muriedas Camargo Cantabria - Croquetas
Casa Lucita Muriedas Camargo Cantabria - Patata, yema y pancita ibérica
Casa Lucita Muriedas Camargo Cantabria - Espárragos con bernaesa

En una propuesta breve pero precisa conviven clásicos de la casa, como las patatas con yema y panceta o las propias albóndigas de costilla y chuleta de vaca, con creaciones que se ajustan al pulso estacional y al mercado, como las manitas de cerdo con anguila y jalapeños o los guisantes con katsuobushi y panceta.

Casa Lucita Muriedas Camargo Cantabria - Coliflor, mejillón, curry de coco
Casa Lucita Muriedas Camargo Cantabria - Albóndiga de costilla, chuleta de vaca

En la última carta, esa misma línea evoluciona con pases como el chili crab con caldo y fideos, una elaboración de notable profundidad en la que el picante se integra con naturalidad en un fondo sabroso y bien construido. Junto a él, el pulpo con boniato, mojo y algodón de azúcar aporta un juego equilibrado entre raíz, dulzor y matices atlánticos, mientras que propuestas como el gofre con parmesano, cecina y albahaca, de marcado carácter umami y lectura informal, o la patata con salsa picantona y alcaparras refuerzan una cocina directa y desenfadada, siempre centrada en el sabor y ejecutada con precisión

Chili Crab con sopa y fideos de Casa Lucita en Muriedas
Pulpo, boniato, mojo y algodón de azúcar de Casa Lucita en Muriedas

El apartado dulce acompaña con la misma personalidad, alternando propuestas más creativas con postres reconocibles. A elaboraciones como la panacota de maíz dulce con palomitas y sirope, el bizcocho de cerveza, la espuma de orujo, avellana y café o el expresivo “chocolate, chocolate, chocolate”, se suman clásicos bien resueltos como el banoffee, que prolongan la experiencia con coherencia y equilibrio hasta el final.

Casa Lucita Muriedas Camargo Cantabria - Bizcocho naranja, chocolate, cardamomo
Espuma de orujo con avellana y café de Casa Lucita en Muriedas
Panacota de maíz dulce con palomitas y sirope de Casa Lucita en Muriedas

La cocina de Casa Lucita se mueve con naturalidad entre guiños a la taberna, técnica bien aplicada y una voluntad clara de no acomodarse. Cada plato responde a una idea concreta, sin artificios innecesarios, con la técnica siempre al servicio del sabor y no al revés. No hay búsqueda de efectismo, sino una sensibilidad afinada por el equilibrio y el matiz, perceptible tanto en elaboraciones reconocibles como la ensaladilla como en lecturas personales de clásicos populares, como su gilda reinterpretada con atún marinado.

El formato de raciones invita al picoteo compartido sin perder pulso gastronómico, reforzando una propuesta pensada para disfrutar con libertad. La experiencia se completa con una bodega breve pero bien escogida, donde conviven referencias clásicas con alguna elección menos previsible, siempre bien integrada en el discurso de la casa.

En sala, el servicio es profesional, dinámico y cercano, en un ambiente de taberna contemporánea bien entendida, sin rigideces ni imposturas. Todo fluye con naturalidad, contribuyendo a una experiencia coherente de principio a fin.

Casa Lucita no es un restaurante más: es el reflejo de una generación que entiende la cocina como oficio, como lenguaje y como experiencia. La rotación de platos, los fuera de carta y el respeto al pulso estacional hacen que cada visita sea distinta, construyendo un relato en constante evolución.

En conjunto, se confirma como una de las direcciones más interesantes del entorno de Santander: una casa de comidas moderna, joven en actitud y sólida en criterio, que mira al futuro sin perder de vista la memoria.

FECHA VISITA: 25.08.2024 – 22.09.2024 – 05.12.2024 – 14.02.2025 – 22.05.2025 – 29.06.2025 – 11.09.2025 – 18.12.2025

🗺️ Juan Palencia, 4 – Bajo
39600 Muriedas. Camargo, Cantabria
📱 623 93 65 00
🌐 www.casalucita.com
📸 @casalucitamuriedas

CASA LUCITA

Muriedas. Camargo, Cantabria