El restaurante de la calle Floranes mantiene desde 1997 una propuesta reconocible, construida alrededor de las pastas, las pizzas, los gratinados y unos sabores que forman parte de la memoria gastronómica de varias generaciones de santanderinos.
Sabores que explican la casa
Ese perfil de cocina se reconoce especialmente en elaboraciones como las berenjenas a la parmigiana, preparadas con láminas de berenjena gratinadas con salsa napolitana, parmesano, mozzarella y aceite de albahaca.
Es un plato construido sobre sabores fácilmente identificables, en el que la suavidad de la berenjena se encuentra con la acidez del tomate y la intensidad de los quesos.
La pasta matriciana avanza hacia un registro más profundo y sabroso, mientras que los tagliatelle arrabbiata recurren a la salsa marinara, el ajo, la guindilla, el orégano y la albahaca para construir una preparación marcada por el picante y las notas aromáticas.
Tres platos diferentes que comparten una misma lógica: sabores directos, reconocibles y generosos, sin necesidad de complicaciones formales.
La continuidad como forma de identidad
En un momento en el que la restauración vive sometida a aperturas, cambios de concepto y reformulaciones constantes, establecimientos como Marcello permiten observar otra manera de construir un restaurante.
Aquí la identidad no procede de perseguir cada nueva tendencia, sino de mantener durante años una propuesta que el cliente sabe identificar.
También el espacio participa de esa continuidad. La madera, la iluminación cálida y una distribución ordenada configuran un comedor cómodo y acogedor, actualizado sin perder el carácter familiar que acompaña al establecimiento desde hace años.
🗺️ Floranes, 29
39010 Santander, Cantabria
☎️ 942 37 30 07
🌐 www.restaurantemarcello.es
📸 @restaurantemarcello
