En la calle Bonifaz, donde la restauración santanderina lleva tiempo encontrando un nuevo equilibrio entre informalidad, técnica y personalidad propia, Garbo Trattoria Moderna & Cocktail Bar afronta esta temporada con una carta que mira claramente hacia la primavera mediterránea. Una propuesta donde el producto gana ligereza, las verduras adquieren protagonismo y la cocina mantiene esa línea de precisión tranquila que ya define el proyecto de Giorgio Peis y Berta Rueda.
Garbo continúa construyendo una idea de trattoria alejada del modelo convencional. Aquí Italia no se representa desde el tópico, sino desde una lectura contemporánea donde conviven recetas reconocibles, técnica bien medida y una sensibilidad muy marcada hacia el ritmo de la temporada. La atmósfera continúa siendo una de las claves del local: iluminación cálida, barra viva, cocina integrada en la sala y un ambiente que funciona tanto para una cena pausada como para prolongar la noche alrededor de la coctelería.
La nueva carta temporal mantiene la pasta como eje central de la propuesta, pero introduce elaboraciones donde la primavera aparece con claridad. La Pennone alla Nerano, receta icónica de la costa sorrentina, trabaja la cremosidad del calabacín y el Provolone del Monaco DOP desde la sencillez bien ejecutada. Más compleja resulta la Fettuccine al nero di seppia e bottarga, con pasta fresca al huevo, tinta de calamar y bottarga de mújol sardo, en un plato donde el fondo marino se construye desde la profundidad y no desde el exceso.
También aparecen referencias muy ligadas al recetario regional, como la Gricia con le fave fresche, reinterpretación primaveral de uno de los grandes clásicos romanos, o la Pennone alla Norma, probablemente una de las recetas más representativas de Sicilia, donde berenjena, tomate y ricotta salata mantienen intacta esa lectura popular y mediterránea de la cocina del sur de Italia.
La parte de antipasti continúa reflejando bien la personalidad de la casa. El Vitello tonnato incorpora anchoa del Cantábrico y colatura di alici de Codesa en una lectura donde tradición italiana y producto local conviven con naturalidad, mientras que el Tartar alla carbonara con tartufo italiano resume bastante bien la línea actual de Garbo: técnica contemporánea y un cierto gusto por reinterpretar grandes clásicos sin romper su identidad original.
Entre los principales sobresale la Cotoletta alla Petroniana, especialidad boloñesa elaborada con vacuno empanado, Prosciutto di Parma y Parmigiano Reggiano DOP, una receta histórica de Emilia-Romaña que Garbo presenta desde una ejecución limpia y sin excesos. Y para quienes buscan una cocina más vinculada al producto y la temporada, el Tagliolino al tartufo mantiene ese perfil sobrio y elegante donde la cocina entiende que, cuando el producto es bueno, la complejidad muchas veces consiste precisamente en no añadir nada más.
La coctelería sigue siendo otro de los pilares del proyecto. No aparece como elemento secundario, sino integrada de forma natural dentro de la experiencia gastronómica. Aperitivos italianos, combinados clásicos y propuestas propias continúan reforzando esa sensación de trattoria contemporánea que mira tanto a la barra como a la cocina.
Garbo mantiene así una de las propuestas italianas más personales y coherentes de Santander. Un restaurante que entiende la regularidad como valor gastronómico y donde la temporada no funciona como simple cambio de carta, sino como una forma real de interpretar la cocina desde el presente.
Porque en Garbo la temporada no funciona como argumento comercial, sino como una forma natural de entender la cocina.
FECHA VISITA: 08.05.2026
🗺️ Bonifaz, 19
39003 Santander, Cantabria
📱 641 78 52 60
🌐 www.garbosantander.com
📸 @garbo.santander
