La llegada de la primavera y el inicio de la Semana Santa marcan uno de los momentos clave del calendario gastronómico y turístico. En ese contexto, Cantabria refuerza su posicionamiento con la incorporación de ocho nuevos establecimientos a los Soletes de la Guía Repsol, alcanzando un total de 117 locales distinguidos en la comunidad.
Una cifra que no solo refleja el dinamismo del sector, sino también la consolidación de un modelo gastronómico en el que conviven tradición, producto y nuevas formas de entender la hostelería.
Ocho nuevas direcciones para entender la Cantabria gastronómica
El nuevo listado, presentado el 23 de marzo en Alcanar (Tarragona), suma más de 300 establecimientos en toda España. De ellos, ocho están ubicados en Cantabria, reforzando la presencia de la comunidad en esta distinción: ‘El Chef del Bonito’, en Meruelo; ‘El Pucheru 4 Almas’, en Reocín; ‘Ho’oponopono Santander’, en Santander; ‘Hoyuela 1955’, en Camargo; ‘La Económica’, en Noja; ‘La Hérmida’, en Mazcuerras; ‘Lenteja’, en Castro Urdiales, y ‘Torre de la Vega’, en Torrelavega.
Se trata de un conjunto heterogéneo que dibuja con bastante precisión el mapa actual de la hostelería cántabra: desde casas de comidas y cocina tradicional hasta propuestas más contemporáneas o negocios jóvenes que reinterpretan el recetario desde nuevos códigos.
Una distinción que mira al territorio
Los Soletes nacen con una vocación clara: señalar esos lugares que funcionan en el día a día, con una propuesta reconocible, accesible y bien ejecutada. Espacios que, sin aspirar necesariamente a la alta cocina, forman parte esencial del tejido gastronómico local.
En Cantabria, esa lógica encaja especialmente bien. La comunidad ha construido en los últimos años una base en la que el producto, la regularidad y el conocimiento del oficio siguen siendo los pilares fundamentales. Desde bares de casco histórico hasta restaurantes en entornos rurales o próximos a espacios naturales, los Soletes actúan como una referencia útil para entender cómo se come hoy en el territorio.
Semana Santa: gastronomía, territorio y escapada
Esta nueva edición está pensada para acompañar los desplazamientos de Semana Santa, con establecimientos ubicados en puntos estratégicos: cerca de parques naturales, enclaves patrimoniales o rutas de viaje habituales.
Como explica María Ritter, directora de Guía Repsol:
“Vamos a coger los Soletes de Primavera con ganas esta Semana Santa. Hay hambre de disfrutar y conocer sitios nuevos. En esta edición se incorporan lugares destacados por su propuesta gastronómica, jóvenes negocios y espacios en los que la naturaleza es protagonista”.
Una lectura que, en el caso de Cantabria, se traduce en una combinación muy reconocible: paisaje, producto y cocina de proximidad.
Más de 5.000 Soletes en toda España
Con esta decimocuarta edición —en la que se incorporan también establecimientos de Andorra—, los Soletes superan ya los 5.000 locales en toda España. Cafeterías, bares, restaurantes, vinotecas o terrazas forman parte de una red que busca orientar al viajero desde una lógica cercana y práctica.
La distinción, creada en 2021, surgió con el objetivo de apoyar a la hostelería en un momento especialmente complejo y ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta útil para descubrir esos lugares que forman parte de la vida cotidiana.
Una fotografía real del momento gastronómico
Más allá del reconocimiento individual, el crecimiento de los Soletes en Cantabria permite leer una realidad más amplia: la consolidación de un ecosistema gastronómico diverso, donde conviven tradición, relevo generacional y nuevas propuestas.
Un modelo que no se construye desde el titular, sino desde una base sólida: producto, oficio y una manera de entender la cocina profundamente vinculada al territorio.
Cantabria suma, así, no solo ocho nuevos Soletes, sino una confirmación más del buen momento que atraviesa su gastronomía.
