Pocas elaboraciones representan tan bien la identidad gastronómica de Liébana como el orujo. Ligado desde hace siglos a la viticultura de montaña y a la cultura popular de la comarca, su destilación constituye un patrimonio gastronómico y cultural que ha llegado hasta nuestros días gracias al conocimiento transmitido de generación en generación.

En este contexto, Orujos Los Picos conmemora en 2026 el cuarenta aniversario de la creación de Orujo de Liébana S.A. (ORULISA),  una efeméride que invita a poner en valor la trayectoria de una destilería que ha contribuido a mantener viva una de las elaboraciones más emblemáticas de Cantabria.

Cuatro décadas de compromiso con una tradición

La empresa nació en 1986 en la localidad de Tama (Ciroligo de Liébana), impulsada por Carmen Gómez, en un momento de importantes cambios normativos que obligaban a adaptar la producción tradicional a un nuevo marco legal.

Su apuesta consistió en preservar el sistema histórico de elaboración mediante la instalación de alquitaras de cobre en una destilería permanente, permitiendo compatibilizar el respeto por la tradición con las exigencias de calidad y control propias de una producción regulada.

Al año siguiente comenzaría la comercialización de Orujos Los Picos, una marca que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los referentes del aguardiente elaborado en Liébana y en un nombre estrechamente vinculado a la cultura gastronómica de la comarca.

El valor de destilar despacio

La destilación en alquitara de cobre continúa siendo uno de los rasgos que definen la personalidad de Los Picos. Se trata de un proceso pausado que permite obtener el aguardiente gota a gota, favoreciendo la conservación de sus matices aromáticos y manteniendo una técnica que forma parte del patrimonio destilador lebaniego.

En una época marcada por la estandarización de muchos procesos alimentarios, la permanencia de estos métodos tradicionales aporta un valor añadido que conecta directamente con el origen, el paisaje y el saber hacer acumulado durante generaciones.

Un proyecto ligado al paisaje de Liébana

Durante estos cuarenta años, la destilería ha evolucionado ampliando su actividad y desarrollando nuevos proyectos sin perder su estrecha vinculación con el territorio.

Su compromiso con la viticultura tradicional y con iniciativas ligadas al paisaje y al patrimonio agroalimentario de Liébana refleja una filosofía que entiende la gastronomía como parte inseparable de la historia y de la identidad de la comarca.

Mucho más que un aniversario

La celebración de estos cuarenta años trasciende la trayectoria de una marca para convertirse en un reconocimiento al papel que el orujo desempeña dentro del patrimonio gastronómico cántabro.

Más allá de su condición de destilado, el orujo sigue siendo una expresión de la historia agrícola y vitivinícola de Liébana. Cuatro décadas después, Orujos Los Picos continúa recordando que preservar un producto es también conservar la memoria de un territorio y de quienes, con su trabajo y su conocimiento, han contribuido a mantener viva una de las tradiciones gastronómicas más singulares de Cantabria.