La gastronomía cántabra actual no se construye solo desde la tradición ni desde el recetario local. En paralelo a las casas de cocina clásica, han ido consolidándose proyectos que miran a otras culturas culinarias —Japón, Perú, Asia o la cocina viajera contemporánea— y las integran con técnica, conocimiento y coherencia, lejos del exotismo fácil o de la fusión sin fondo.
Esta selección reúne cinco restaurantes de Cantabria que trabajan la cocina de influencia y la fusión bien entendida, cada uno desde su propio lenguaje, pero con un denominador común: aquí no se mezcla por mezclar. Aquí se cocina con producto, oficio y una idea clara de mesa.
EnUno
EnUno representa una forma elegante y contemporánea de entender la cocina viajera. Ubicado en Somo, el proyecto se mueve con naturalidad entre distintas influencias internacionales, siempre desde el equilibrio, la técnica y una ejecución cuidada, sin caer en el exceso ni en el artificio.
Al frente de la cocina está Carolina Nishimura, cocinera de raíces brasileñas y japonesas, cuya mirada personal se traduce en platos bien armados, precisos y reconocibles. En EnUno, la fusión no es un reclamo, sino una herramienta para construir una cocina coherente, pensada para disfrutar con calma y continuidad.
📍 EnUno
🗺️ Isla de Mouro, 10
39140 Somo. Ribamontán al Mar, Cantabria
☎️ 942 510 473
🌐 www.enunosomo.es
📸 @enuno.somo
Tanuki
Tanuki es una de las referencias más sólidas de cocina japonesa en Cantabria. Un restaurante que ha construido su identidad desde el respeto al recetario nipón, la técnica y una ejecución precisa, alejándose conscientemente de la fusión impostada o del efectismo.
El proyecto está liderado por Radu en cocina y María en sala, un tándem que ha sabido consolidar una propuesta seria y coherente. En Tanuki, la cocina japonesa se expresa con claridad, producto bien tratado y una carta que entiende la tradición como base imprescindible.
📍Tanuki
🗺️ Avenida Doctor Diego Madrazo, 3
39012 Santander, Cantabria
📱 610 99 91 96
📸 @tanukirestaurantjapones
Kaneda
Kaneda ofrece una lectura actual y urbana de la cocina japonesa, articulada desde una propuesta directa, reconocible y bien ejecutada, con especial protagonismo del ramen y una experiencia informal que ha sabido encontrar su espacio en la ciudad.
Al frente de la cocina está Gonzalo “Zalo” García de Celis, responsable de dar coherencia y regularidad a un proyecto que interpreta la cocina japonesa desde códigos contemporáneos, cuidando el sabor, el equilibrio y la constancia. Una propuesta joven, pero con fondo técnico y personalidad propia.
📍Kaneda
🗺️ Río de la Pila, 18
39003 Santander, Cantabria
☎️ 942 36 37 96
📸 @kaneda_santander
Olivetta Fusión
Olivetta Fusión es uno de los ejemplos más claros de fusión bien armada en Cantabria. Su cocina integra influencias asiáticas, latinoamericanas y mediterráneas desde el equilibrio, con una carta pensada para compartir y disfrutar, siempre desde una ejecución cuidada.
Al frente del proyecto está Aarón Hernández Salgueiro, que ha construido una propuesta viajera, sabrosa y accesible, bien medida en acidez, picante y grasa. En Olivetta, la fusión funciona porque hay criterio, técnica y una clara vocación de mesa.
📍Olivetta Fusión
🗺️ Eulogio Fernández Barros, 19 – Bajo
39600 Maliaño. Camargo, Cantabria
📱 623 51 14 80
🌐 www.olivettafusion.com
📸 @olivetta_fusion
Nolula
Nolula cierra la selección como uno de los proyectos más sólidos de cocina nikkei en Cantabria. Una propuesta que combina raíces japonesas y peruanas desde el conocimiento, la técnica y el respeto al producto, alejándose de modas pasajeras.
El proyecto se sostiene sobre una cocina bien estructurada, con platos definidos y una ejecución precisa, donde cada influencia tiene sentido dentro del conjunto. Nolula aporta profundidad y madurez al artículo, demostrando cómo la fusión puede convertirse en un lenguaje propio cuando hay fondo y continuidad.
📍Nolula
🗺️ Consolación, 8
39300 Torrelavega, Cantabria
☎️ 942 40 62 40
🌐 www.nolula.es
📸 @nolularestaurante
Cocinas de influencia, con sentido
Estos cinco restaurantes no pretenden definir una categoría cerrada ni agotar el mapa de la cocina de influencia en Cantabria. Son, simplemente, cinco ejemplos claros de cómo mirar a otras culturas gastronómicas sin perder el norte, trabajando desde la técnica, el producto y el oficio.
Porque también en la cocina viajera, cuando hay criterio, comer bien sigue siendo lo importante.
